Saint-George afirma en su última nota a sus partícipes que “ninguno de los indicadores econó- micos publicados recientemente, ya sean los índices PMIen Europa o en Estados Unidos, o las estadísticas de confianza y de consumo, contradice por el momento nuestra previsión de que los inversores pronto podrían verse decepcionados por una inflexión del ritmo del crecimiento económico”.

En Estados Unidos el mercado sigue apoyado por condiciones meramente internas. En Carmignac calculan que los planes de recompras de acciones podrían pasar de 450.000 millones de dólares el año pasado a unos 600.000 millones este ejercicio. En su opinión esto eleva el payout de la bolsa americana al 40%, un porcentaje no visto desde la década de los 90.

Pero eso no va a evitar lo que ven en Carmignac, que “la economía real comienza a ralentizarse; un movimiento que las tensiones comerciales con China no harán sino aumentar”. Tanto que ellos calculan que el PIB del país podría estar más cerca del 2% que del 2,8% que estima el consenso. “Esta decepción, junto con un endurecimiento general de las condiciones financieras, debido al deterioro del mercado crediticio y a una política monetaria menos acomodaticia, ha comenzado a desestabilizar los mercados de renta variable y a alterar la curva de tipos de interés”, explican en la gestora.

En este entorno, en la firma apuntan que la debilidad del dólar y la dinámica inherente a sus economías respaldan a los mercados emergentes, “tanto en el plano de la renta variable como en el de la renta fija, aunque solo ofrecen un escaso margen de maniobra a los mercados europeos”.

Esto implica cambios en las carteras. En general en la firma señalan que este periodo de fragilidad  hace más necesaria que nunca la gestión activa  y po “aprovechar situaciones de sobrerreacción para adquirir, en condiciones ventajosas, a los beneficiarios estratégicos del próximo régimen que se instaurará en los mercados de aquí a pocos meses”.

Renta variable

Este riesgo de decepsión económica  ha provocado que en Carmignac hayan tomado la decisión de disminuir  suconsiderablemente nuestra exposición a la renta variable. Lo han hecho implantando estrategias de cobertura y liquidando determinadas posiciones. En concreto han salido de las empresas expuestas al segmento del crédito al consumo y vulnerables a una subida de los tipos de referencia sin pasar por una aceleración del crecimiento económico.

También han tocado su apuesta de tecnología. “Si bien algunas posiciones en compañías estadounidenses de gran capitalización se vieron perjudicadas durante el mes, nuestra estrategia de diversificación hacia empresas de menor tamaño como GrubHub o hacia valores emergentes como Hikvision nos permitió atenuar la corrección registrada por las firmas tecnológicas. Su perfil de crecimiento favorable nos sigue pareciendo de los más interesantes, aunque continúa siendo necesario aplicar un filtro más selectivo si cabe, sobre todo a la vista de los cambios fiscales y normativos”. Es más, aseguran en la entidad que siempre que se analice en profundidad “la fuerza de los modelos económicos, tan poderosos como diversificados, en el universo tecnológico, cada corrección de mercado en este sector puede ofrecer oportunidades de compra a largo plazo”, afirman.

 

Grubhub

 

Renta fija

Los últimos movimientos de la gestora han sido muy claros. Hace meses ya liquidaron su posición en bonos del tesoro americano y habían reducido su exposición a la deuda pública alemana.  La firma señala que en el último mes, la caída de la renta variable de la deuda pública les permitió aprovechar el momvimiento gracias a sus posiciones largas tanto en la deuda periférica europea (Italia, España, Portugal y Grecia) como en la deuda pública emergente (principalmente en Latinoamérica).

 

Bonos españoles

Divisas
En mes pasado afirman que recogieron beneficios parciales en su exposición al yen “dado que un contexto político más incierto en el país podría mermar en cierto modo el atractivo de la moneda nipona en calidad de activo refugio”, afirman en la entidad

En la firma no tienen exposición al dólar y, además, han liquidado sus posiciones en activos vulnerables a la ralentización económica.