El crecimiento económico internacional se ralentiza ligeramente, si bien se sitúa por encima del 4%. Estados Unidos y la zona euro registran políticas estables de tipos de interés. La renta variable sigue siendo atractiva. DWS se centra en los nuevos recursos energéticos, en servicios financieros y en el sector tecnológico. Los mercados emergentes siguen liderando el crecimiento económico mundial.
RENTA FIJA En el 2007, DWS espera ver mercados de bonos estables a nivel general. Según la opinión de Heinz Fresser, Director Ejecutivo responsable de la gestión de fondos de bonos en DWS y Director Global de Renta Fija en Deutsche Asset Management, la condición para ello es que el nivel dinámico de crecimiento se ralentice a escala internacional. En Estados Unidos, por ejemplo, el menor crecimiento del consumo y la menor inversión en construcción por parte del sector privado contendrá el crecimiento. En Europa, por el contrario, la recuperación del empleo está teniendo un impacto positivo en el consumo, que se ha visto sin embargo contrarrestada por una dura política fiscal así como por el impacto retardado de una política monetaria más rigurosa que ha frenado en general el crecimiento. El ritmo de crecimiento de la zona asiática se debilitará levemente manteniendo una tasa media de crecimiento considerablemente más alto que el registrado en los países occidentales industrializados. En opinión de Fesser, “el mercado considera que los riesgos de inflación son relativamente bajos”. En Estados Unidos, la tasa de inflación se mantendrá en torno a sus niveles actuales. Las caídas experimentadas por los precios de las materias primas registradas recientemente en, entre otros factores, producirán un fuerte impacto positivo en la inflación. En Europa, la tasa de inflación se sitúa actualmente por debajo del 2%, si bien durante los seis primeros meses del 2007 se superará este porcentaje debido al incremento del impuesto sobre las ventas. En opinión de Fesser, “A nivel general, los efectos de la globalización continúan ayudando a estabilizar la inflación”. La mucho más restrictiva política monetaria ejercida por los principales bancos centrales durante el 2006 dará paso a una política mucho más estable durante el 2007. Las consecuencias de políticas monetarias severas bajo la forma de aumentos de los tipos de interés parecen limitarse a la zona euro, donde el BCE aumentará los tipos al 3,75%, cifra en que se mantendrán, según opinión de Fesser. En su predicción: “La Fed no recortará los tipos de interés hasta la segunda mitad del 2007, y hasta entonces no creo que intervenga el banco central estadounidense”. A lo largo del año que viene, el banco central japonés continuará asimismo su precavida política de tipos de interés. Visto pues todo lo anterior, los mercados financieros contemplarían este escenario como neutral o positivo. En el 2007 podrían conseguirse nuevamente rentabilidades positivas en mercados de deuda de países emergentes. En Asia son varios los países que han conseguido reducir su deuda externa de forma sostenible y han abierto sus mercados financieros a la inversión extranjera. Los bonos de los mercados emergentes en divisa local siguen siendo un valor atractivo dado su alto beneficio y el potencial de su moneda. En este sentido, y siempre según Fesser, “El dólar estadounidense se debilitará especialmente frente a las divisas de los mercados emergentes”.