La compañía francesa se impuso de plazo un mes para solicitar formalmente ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores la compra de Jazztel y así lo ha hecho. Después de que sea aprobada su OPA, y en caso de no conseguir el respaldo necesario, Orange tendrá un mes adicional para lanzar una adquisición obligatoria sobre el resto de acciones de la teleoperadora. Una de las preguntas es: ¿habrá rebote mañana?

El 16 de septiembre Orange puso sobre papel sus intenciones de hacerse con la totalidad de la compañía presidida por Leopoldo Fernández Pujals. Su oferta es muy clara: ofrece 13 euros por acción de la española, lo que supone valorarla en unos 3.350 millones de euros. La francesa se dio a sí mismo el plazo de un mes para llevar a firme esta oferta y ese plazo vence hoy.

A las 17:43 horas -como era previsible con el mercado cerrado- Orange ha remitido un hecho relevante a la CNMV a través del cual formulaba "la oferta pública de adquisición de acciones de Jazztel", según los términos contemplados en el documento adjunto y que certifica lo dicho por la francesa el 16 de septiembre pasado. 

Se trata de una OPA de carácter voluntario y para la que Orange exige un mínimo de aceptación del 50% del accionariado. 
Se incluye una cláusula en esta ocasión en caso de que ese porcentaje de apoyo sea igual o inferior al 50% del capital social emitido. Según versa el comunicado, "Orange estará obligada a presentar, en un plazo de un mes a contar desde la fecha de adquisición del control, una oferta pública obligatoria sobre la totalidad del capital social de Jazztel, a un precio equitativo determinado de conformidad con los artículos 9 y 10 del Real Decreto 1066/200". 


Apoyos y detractores
Desde el primer momento, la OPA contó con el apoyo de los máximos accionistas de la compañía encarnado en la figura de su presidente Leopoldo Fernández Pujals que cuenta con una participación del 14,48% que representan unos 470 millones de euros.El Consejo en bloque se ha mostrado favorable a la venta de la compañía y uno de los motivos puede ser los importantes bonus a los que se ha comprometido Orange dentro de lo que ha denominado un ‘Plan Extraordinario de Retribución’.

Según este ‘anexo’, a los miembros del consejo les corresponden 3,285 millones de acciones. A Pujals le corresponderían un millón de nuevos títulos, lo que supondrían unos 13 millones de euros adicionales.

No obstante, este 15% de representación de los miembros del consejo queda apartado de la cuenta final. Orange solicitaba en dicho documento un mínimo del 50,01% de aprobación por parte del accionariado de Jazztel sobre su OPA para seguir adelante con la operación. De cumplirse ese porcentaje de aceptación, Orange estaría obligada a seguir adelante con la OPA que se “activaría de manera automática”, según nos decían por aquel entonces fuentes del mercado.

También insistían, esas mismas fuentes, en lo contrario: a lo que Orange no está obligada es a retirarse. Por tanto, podría seguir adelante con la operación aún sin haber recabado el apoyo preciso.

Para lo que sí ha servido el paso del tiempo ha sido para descartar –en cierto sentido- posibles opciones-. El presidente del grupo francés, Stéphane Richard, reconocía esta misma semana en una entrevista que ya no se encuentra tan interesado en la compra de Yoigo, propiedad de Teliasonera. Está aparcada esta operación a la espera de saber…


Movimientos
No ha habido semana desde ese pasado 16 de septiembre exenta de movimientos dentro del accionariado de la compañía. Cada partícipe ha ido posicionándose al respecto y todo apunta en una retirada a tiempo. ¿Por qué lo decimos? Al parecer algunos de los gestores de los principales fondos de inversión de bolsa española prefieren prescindir del recorrido adicional que le queda a la acción hasta esos famosos 13 euros. El pellizco del final.

Nosotros no hemos esperado a la OPA y hemos liquidado todas las acciones que teníamos de Jazztel. Más vale pájaro en mano…”, nos decía Juan Grau, presidente de EDM Gestión y gestor de uno de los mejores fondos de la bolsa española como es el EDM Inversión.

“La operación está todavía en el aire. Aprovechamos para vender y tener la liquidez. La inversión que hemos hecho en Jazztel ha reflejado una rentabilidad del 180% a precio de coste, adecuada para salir”, apuntilla el experto. Y no es el único. Es el caso de gestoras también como Abante Asesores, Fidelity o JP Morgan.

Lo decíamos ya esta semana. El caso que más suena es probablemente el de Fidelity. La gestora de fondos ha ido progresivamente reduciendo su exposición a lo largo de las últimas cuatro semanas. Hablamos de un porcentaje del 6,054% que fue notificado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores el pasado 22 de septiembre, pero fue una compra que se realizó el mismo día de la operación, el día 16. Recordamos que la CNMV tiene abierta una investigación sobre la subida de las acciones de Jazztel en los días previos a la OPA ante posibles filtraciones de información. El presidente de Orange, Stéphane Richard, decía en una entrevista para El País este domingo que le parecía bien dicha investigación, además de recalcar que el precio ofrecido por su compañía de 13 euros por título es un precio justo.

Tras cinco notificaciones posteriores a este día, Fidelity se ha quedado con una participación del 2,568%.

Resumiéndolo mucho, AQR ha visto reducir su participación hasta un 2,923%; JP Morgan cuenta con un 0,425%, mientras que la suiuza UBS permanece con un 0,943%, según notificaciones a la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

El fondo Alken es el partícipe que desde el primer momento mostró su clara oposición a esta hora. En su opinión, Jazztel vale más…hasta 20 euros y en su línea se colocan una parte importante de los accionistas minoritarios. Se mantiene con un 6,498% dentro del accionariado de Jazztel.


La acción, ¿retomará el vuelo?
Ni tan siquiera el desplome de la sesión de ayer consiguió mover al título de una horquilla en la que lleva colocado desde que se anunciara la intención de OPA, a mediados del mes de octubre. Los 12,70 euros son su territorio y parece que no habrá mayores movimientos hasta un pronunciamiento oficial por parte de la compañía que, por el momento, prefiere no dar declaraciones y mantenerse al margen.


¿Qué sucede a partir de aquí?
Tal y como regula la CNMV, el primer paso será la aceptación de este organismo. Posteriormente y una vez conseguido, el plazo de la aceptación de la oferta no podrá ser inferior a quince días naturales ni superior a setenta. La orden de aceptación podrá revocarse en cualquier momento antes del último día de aceptación de la oferta. Por lo tanto, como mínimo tienen quince días desde mañana para pensárselo.