Dos reacciones posibles sobre los resultados de los test de estrés: las que abogan porque serán unas pruebas que defenderán la transparencia y las que estiman que habrá una fuerte reacción sobre las entidades que no las pasen. ¿La clave? Ver cuánto, cómo y en qué condiciones tienen deuda pública los bancos en sus balances.

En una jornada en la que los inversores están pendientes de los resultados de los test de estrés más que lo que pueda pasar “lo que importa son las reacciones que pueda haber”, reconoce Juan Ignacio Crespo, director en Europa de Thomson Reuters. Este experto admite que hay dos tipos de reacciones “los que nos dicen que la transparencia es buena para poner cosas en su sitio y las que hablan de la fuerte especulación a la que asistirán aquella entidades que no pasen los test”. Incluso – reconoce Crespo en Radio Intereconomía- se ha hablado de la posibilidad de no publicar los test para evitar estos ataques especulativos. A falta de conocer los resultados definitivos “la clave está en qué tienen de deuda pública y en qué condiciones los diferentes bancos”.

Eso en Europa pero en Estados Unidos siguen sin acuerdo sobre la elevación del techo de deuda. Crespo reconoce que “nadie se cree que no vaya a haber un acuerdo, la rentabilidad de los bonos americanos a diez y dos años no estaría tan calmada si de verdad hubiera peligro”. Acerca del Plan B del que hablaba el Wall Street Journal “cualquier gobernante y directivo siempre tiene que tener un segundo plan”.

El escenario para el segundo trimestre se presenta complicado. Decir esto no es decir gran cosa pero “son los movimeintos habituales dentro de los ciclos económicos”. En Europa nos moveremos “según le corresponda según la situación específica”.