El dato de inflación subyacente de febrero  unido a la ralentización de la economía de la eurozona hacen presagiar que el BCE anuncie nuevas medidas en su reunión de mañana

El experto en renta fija de Saxo Bank, Michael Boye, señala que buena parte del rebote (si no toda) que han experimentado las bolsas europeas en las últimas semanas se debe a las altas expectativas que tienen los inversores respecto a las medidas que tomará el Banco Central Europeo en su reunión de mañana.

El dato de inflación subyacente, de la eurozona que registró en el mes de febrero un crecimiento de 0,7% interanual, dato tres décimas inferior al del mes de enero, unido a los síntomas de ralentización de la actividad económica en la eurozona hacen presagiar que el Banco Central Europeo redoble sus esfuerzos y adopte nuevas medidas.

Boye considera que el Mario Draghi no decepcionará a los mercados y que adoptará una de las siguientes tres medidas: un recorte de 10 puntos básicos en la tasa de los depósitos a -0,40%; un aumento en el volumen de compra de deuda pública por parte de la autoridad monetaria desde los 60.000 millones de euros actuales hasta los 70.000 millones; una nueva extensión del programa de compra de deuda pública durante seis meses (hasta septiembre de 2017).

Pese a todo, el experto en renta fija de Saxo Bank advierte de que los efectos que está teniendo el régimen de tipos de depósito negativos están siendo todavía desfavorables, pues, al contrario de lo planeado, las entidades financieras están respondiendo al incremento de los costes con un aumento del margen, algo que, a su juicio, está provocando una ralentización en el flujo de crédito hacia los potenciales destinatarios.