Por A&G, Asesores y Gestores Financieros. Tras ocho largos meses de subida en los mercados de renta variable, estamos experimentando un gran descenso en todos los índices. Aunque las razones que han originado esta fuerte caída son bien distintas a las vividas el pasado mes de Mayo, la consecuencia esta siendo, si cabe, mayor que la anterior.
Podemos considerar que estamos en un escenario típico de los mercados alcistas maduros. Cualquier situación no descontada, incrementa el nerviosismo de los inversores, aumentando su aversión al riesgo. Si la pasada primavera el detonante fue que el riesgo inflacionista trajera una política monetaria restrictiva, en esta ocasión las razones han sido bien distintas. Podemos destacar cuatro razones como las originarias de la situación: 1. La corrección de la renta variable en China, llegando a perder un 9% en un solo día. Este retroceso se fue extendiendo a las bolsas europeas y estadounidenses, para acabar siendo una situación global. Los fuertes retrocesos de las bolsas han venido acompañados de un aumento de la volatilidad en los mercados de renta variable, renta fija y divisas, un marcado ascenso de los valores del tesoro estadounidense y la apreciación del Yen. 2. La perspectiva de repatriación de capitales hacia Japón. Las operaciones de carry trade sobre el Yen están perdiendo parte de su atractivo. Es interesante destacar la revalorización del Yen frente al dólar desde el endurecimiento de la política monetaria llevado a cabo por el Banco Central de Japón. 3. Los comentarios del ex presidente de la Reserva Federal Alan Greenspan, en el sentido de una posible recesión de la economía americana a finales de año. 4. La preocupación en torno a la evolución del mercado estadounidense de hipotecas concedidas a clientes de menor solvencia crediticia, esta generando dudas sobre estas entidades y los clientes que abarcan dichas empresas. En nuestra opinión, el aumento de la volatilidad en los mercados podría tener continuidad por un período de tiempo, ya que una caída técnica suele retroalimentarse si se disparan las órdenes stop loss y se reduce drásticamente la propensión al riesgo. Ante la proximidad del cierre del ejercicio en Japón, las nuevas repatriaciones de capitales podrían acentuar la inestabilidad e impulsar la liquidación de operaciones de carry trade sobre el Yen, afectando con ello a los activos de mayor riesgo. Aquellos inversores que financian sus inversiones a través de la divisa Japonesa, podrían verse obligados a cerrar sus posiciones si la subida del Yen se dilatara por un período prolongado de tiempo Por otro lado, es cierto que comenzamos el año con datos económicos muy superiores a lo esperado y en las últimas semanas, el optimismo de las expectativas ha dado paso a la realidad de las cifras, que han mostrado cierto enfriamiento económico. Sin embargo, consideramos que el fondo sigue siendo bueno, por lo que opinamos que estamos ante una oportunidad de compra que debemos gestionar con cautela. La caída puede continuar cierto tiempo, pero no debemos desviar la mirada del largo plazo, por lo que estaremos atentos a las oportunidades que brinde el mercado para aumentar la exposición a renta variable, tras la cobertura realizada en las carteras al inicio de la caída. Valoración USA