La mitad de los trabajadores españoles desconfía de su futuro en su actual empresa debido a la crisis financiera global, la quiebra de grandes compañías, las previsiones de la economía española, el incremento del paro y los últimos Expedientes de Regulación de Empleo (ERE's), según se desprende de un estudio elaborado por la multinacional Robert Half. Sin embargo, el 62% de los españoles es optimista en cuanto al futuro de la empresa para la que trabaja, excluyendo así la posibilidad de que la compañía se pueda ver afectada por la actual situación de recesión de la economía española. Dentro de este grupo, sólo el 23% muestra un optimismo total frente a un 39%, que admite que su confianza es más moderada.
Según el director general de Robert Half en España, Rafael Vidal, los trabajadores son más pesimistas en cuanto a su situación personal porque no piensan realmente que empresas consolidadas puedan llegar a desaparecer por muy profunda que sea la crisis, mientras que no están tan seguros de sus propios puestos de trabajo, ya que son más susceptibles de ser amortizados en un periodo de dificultades.

En Europa, los holandeses e irlandeses son los más optimistas con el futuro de sus respectivas empresas, frente al Reino Unido, que se posiciona en el lado más pesimista, ya que sólo el 17% de los trabajadores cree que su empresa no se verá muy afectada por la crisis. En el resto del mundo, Japón se posicionó como líder en pesimismo, ya que casi la mitad de los empleados no confía en el futuro de su empresa.

En cuanto a la situación personal del trabajador, los irlandeses son los que se mostraron más confiados en su propio futuro dentro de su empresa, con un 62% de respuestas positivas, mientras que los franceses, resultaron los más pesimistas, con un escaso 43%. A nivel mundial, Hong Kong y Japón, nuevamente, los más negativos.

Por otro lado, más del 60% de los españoles está orgullo de pertenecer a su empresa, frente a un 10% de los participantes, que reconoció no sentirse orgulloso de ello. En Europa, sólo franceses y belgas están un punto por debajo de los españoles (62%), situándose el resto de países en cotas superiores al 70% en este apartado. Los trabajadores asiáticos, una vez más, fueron los líderes en escasez de orgullo por pertenecía a su empresa.

Preguntados por los méritos para promocionarse laboralmente, seis de cada diez empleados españoles (60%) consideran que la evolución se corresponde con los méritos laborales del interesado, aunque un 40% dudaron, no quisieron responder a la cuestión o contestaron negativamente.

A nivel Europeo, Francia es el país en el que menos trabajadores piensan que la promoción profesional se debe a méritos del propio empleado, seguido de Italia. Japón, fuera del ámbito europeo, es otra vez líder en escepticismo, ya que sólo el 45% piensa que no hay favoritismo en las promociones profesionales.

SÓLO EL 52% CREE QUE HAY IGUALDAD EN LAS EMPRESAS.

En materia de igualdad, sólo el 52% de los trabajadores españoles consultados considera que ambos sexos tienen las mismas oportunidades dentro de sus empresas para desarrollar su carrera profesional, lo que, según el estudio, arroja un resultado "preocupante" teniendo en cuenta la creación en España de un Ministerio específico en materia de Igualdad y la promulgación de la Ley para la igualdad efectiva entre hombres y mujeres.

De hecho, un 32% de los encuestados, más de la tercera parte, niega que haya igualdad efectiva entre hombres y mujeres y un 16% no se pronuncia al respecto. "La percepción de que no se está avanzando demasiado en esta materia en España es un sentimiento generalizado en la sociedad, y los datos no hacen más que confirmar ese mismo sentimiento en el ámbito corporativo", señala Vidal.

En el entorno europeo, el dato de Francia es aún más preocupante que el de España, ya que sólo el 40% considera que existe igualdad entre hombres y mujeres, mientras que Holanda e Irlanda, son los países en los que sus trabajadores consideran mayoritariamente que hay igualdad de oportunidades. Fuera de Europa, los japoneses, nuevamente, sitúan a su país a la cola mundial de cuestiones de igualdad porque sólo el 43% piensa que haya igualdad de oportunidades para ambos sexos.