Las eléctricas, las empresas gasistas, las petroleras y los gasolineros repercutirán enteramente sobre el consumidor la subida del IVA en julio sobre los precios de la luz, el gas, el butano y las gasolinas, en algunos casos porque se trata de una tarifa regulada cuya composición final fija la Administración y, en otros, porque los escasos márgenes minoristas les impiden absorber el incremento, según las fuentes consultadas por Europa Press.