¡Qué poco dura la alegría en la casa del pobre! Tras una apertura alcista que prometía devolver al Ibex 35 a los 10.400 puntos, al menos, el selectivo no ha tardado en darse la vuelta de la mano del resto de Europa. Pesan más unos comentarios desafortunados de un dirigente de la EBA, que los resultados empresariales y las decisiones de política monetaria de la Fed, que servían como revulsivo a primera hora.


El Ibex 35 llega a la media sesión teñido de rojo, como el resto de plazas europeas. Los inversores, que últimamente andan muy inquietos, huyen de la renta variable europea a la mínima. Hoy les ha bastado un comentario por parte de un dirigente de la EBA para vender. Como explica José Luis Cárpatos, analista independiente y colaborador de Estrategias de inversión, la razón por la que las bolsas se dan la vuelta se encuentra en los comentarios del presidente de la EBA, diciendo que “incluso con los aprobados en las pruebas de esfuerzo realizadas por el Banco Central Europeo, los bancos no debería sentirse seguros”.

Andrea Enria, máximo dirigente de la EBA, además ha avisado este jueves en una conferencia en Berlín de los riesgos futuros de la inversión en deuda por parte de la banca. Así, ha asegurado que se debe buscar un mecanismo para limitar el riesgo de que alguna entidad concentrara una fuerte cantidad de bonos de un sólo país.

Vamos, que si el BCE y la propia EBA querían que los test de estrés supusieran un ejercicio de trasparencia que demostrara la solvencia del sector para recuperar la confianza de los inversores, ahora parece que su intención se queda en agua de borrajas.

Los inversores deshacen sus posiciones y el Ibex 35 se deja casi dos puntos porcentuales jugándose incluso los cinco dígitos, pues cotiza en 10.050 puntos. Llegados a este nivel José Lizán, gestor de SICAV de Auriga SV, indica que “podríamos incluso ver los 9.600 puntos y no pasaría nada. Sería una fase de purga y una vuelta a los 8.800 – 9.000 puntos, no es descabellado y es lo que está sucediendo”.

El resto de principales plazas también cotizan en negativo. El Dax se deja un 1% y pierde el importantísimo soporte de los 9.000 puntos que había insuflado oxígeno a la renta variable europea esta semana. El EuroStoxx 50 también se coloca por debajo de los 3.000 puntos (cede un 0,96%) y el FTSE MIB, que se convierte en la plaza europea más penalizada, con una caída del 2,01% cotiza en los 18.776 puntos. Es comprensible que Italia sea el país más penalizado, ya que la mayor parte de los bancos que suspendieron los test de estrés eran transalpinos (9 de los 25 suspensos).

Dentro del Ibex 35 vemos que todos los bancos cotizan en negativo. El más penalizado es Sabadell, que pierde un 3,17%. Precisamente la entidad catalana presentó sus cuentas de los nueve primeros meses del año antes de la apertura, mostrando que en dicho periodo ganó 265,3 millones de euros en los primeros nueve meses del año, un 42,5% más que en el mismo periodo de 2013.

Siguiendo de abajo a arriba, el resto de bancos ceden más de un punto porcentual: BBVA (3%), Bankinter (2,95), Santander (2,94%), Bankia (2,72%), Caixabank (2,26%) y Popular (1,79%). En el Mercado Continuo Liberbank, única entidad española que suspendió las pruebas de solvencia en el escenario estresado se desploma un 4,17%.