Los mercados empiezan a descontar de forma más seria la recesión y lo más importante es el desplome de las materias primas –cobre -20% y el oro cediendo más del 10%- que son activos refugio. Un refugio que lo estarían buscando “en las divisas más robustas: franco suizo, divisas escandinavas y el dólar, que puede continuar el rebote”.
Respecto a la paridad del euro-dólar, este experto considera que la FED sigue teniendo la política monetaria más expansiva del mundo, y seguirá hasta 2013, pero estamos convencidos de que no volveremos a ver la paridad. Todo lo contrario, podríamos ver los 1.50 en el euro-dólar a final del año que viene.

El grave problema – reconoce- es que se genera desconfianza al no poder resolver los problemas en la cúpula de Europa. El mercado interbancario “es disfuncional, no funciona correctamente y tenemos una economía mundial que se acerca a la línea roja de la recesión y los mercados no pararán hasta que esté completamente descontado este escenario”.

En este sentido, Europa está más cerca de la recesión y hay que tocar varios palos, “aislar a Grecia, ayudar a los periféricos y ayudar a la banca, dotarla de suficiente capital para que desaparezcan las dudas. Se han hecho muchas cosas con la banca europea. En tanto que el mercado siga barajando un escenario de quiebras en cadena, la banca europea no tiene suficiente solvencia. No sólo por Grecia sino por lo que haya Italia y España.
Las estimaciones que tenemos en Europa es que faltarían 100-150.000 millones de euros ara tener a la banca en condiciones de solvencia para poder rescatar. Un dinero que vendrá del FROB, bancos centrales…. porque mecanismos.

Son tiempos difíciles. Hay que estar cautos, sobre todo en Europa, “hasta que no veamos cierta normalización en Europa”. La recomendación está en las divisas mencionadas anteriormente así como en bonos corporativos, “pues la solidez financiera está del lado de las empresas, las grandes multinacionales están ofreciendo buenas rentabilidades en los países desarrollados”. En bolsas estamos más cómodos y en divisas en los emergentes, pero seguirán igual que el resto de economías.