“Hemos avanzado un poco en la reconstrucción de las entidades financieras más débiles, pero en la cumbre europea necesitamos que se hable de inyecciones de liquidez directamente hacia la economía real, porque esto aún es una asignatura pendiente”.

¿Qué podemos esperar de esta cumbre? “Saldrá algo concreto de la cumbre europea porque la preocupación es real y global en todos los países de Europa. Lo que pasa es que hay diferencias de posición y poder que deben mitigarse, hacia un mayor intervencionismo del BCE, la unión fiscal etc. Estas medidas son muy drásticas y no pueden darse de golpe, pero creo que habrá cierto consenso y pasos para llevarlas a cabo. Vamos a ganar ciertas notas positivas y los mercados se lo tomarán bien las primeras sesiones de la próxima semana”.

Sin embargo, “los mercados no están descontando nada positivo porque son tremendamente escépticos con las cumbres, pero no por ello no hay esperanza de que se creen cauces para acuerdos a futuro”.

El BCE, por su parte, “puede dar cierta estabilidad al mercado de deuda pública, pero actuará cuando tenga el compromiso de España de que va a obedecer ciertas condiciones”. No obstante, “creo que probablemente rebaje los tipos la próxima semana, sería muy bueno en los niveles actuales de inflación y estimularía la economía europea”.

Mientas, en los emergentes, “la renta variable de China ha tenido un comportamiento positivo, con dosis de volatilidad, pero el crecimiento sigue siendo fuerte, las políticas monetarias expansivas y los banco ya no están tan encorsetados en dotaciones, por lo que creo que, junto con el mercado japonés, son mercados a tener en cuenta”.


Declaraciones a Radio Intereconomía