El estratega jefe de Goldman Sachs ha advertido hoy en una entrevista con la CNBC que el mercado se enfrentará a un pullback en apenas unas semanas.

Concretamente, el experto espera las caídas desde máximos a finales del próximo mes, en febrero. En su opinión, los gestores de fondos se han vuelto a convertir en alcistas, desde su punto de vista demasiado.

La bolsa estadounidense podría experimentar ese pullback en cualquier momento en las próximas 4 o 6 semanas y podría llegar a ser muy consistente, si se atiende a las posiciones extremas del mercado de futuros”, ha dicho hace unas pocas horas en la CNBC.

En general, la firma en la que trabaja Kostin, Goldman Sachs, espera que el S&P 500 termine el año en línea con los niveles en los que cotiza ahora mismo. De hecho, su objetivo para el selectivo es de 2.100 puntos. En cualquier caso, Kostin ha apuntado hoy mismo que el índice podría llegar a alcanzar los 2.300 puntos si la FED decide no subir los tipos de interés este año.

Algo que muchos ponen en duda después de que el pasado viernes se conociera que en diciembre la economía del país generó la mayor creación de empleo en quince años. En concreto, la tasa de paro quedó en diciembre en el 5,6%. Específicamente, en las empresas del país crearon el pasado año 2,95 millones de puestos de trabajo.

Tasa de paro en EEUU


De acuerdo con sus análisis, los márgenes operativos de las compañías estadounidenses se mantendrán planas este año. Con todo, el experto cree que la FED subirá los tipos de interés en septiembre de este año.

El mercado alcista está a punto de entrar ya en su sexto año el próximo mes de marzo tras alcanzar sus mínimos en marzo de 2009.

Petróleo

Por otro lado, en torno a la evolución del precio del petróleo, el experto en relación a esta materia de la entidad financiera, Jeff Carrie, explica que las perspectivas a corto plazo señalan que el crudo podría descender hasta los 39 dólares. 

El analista dice que este nivel se podría alcanzar entre los próximos tres y seis meses para los barriles WTI y Brent. "Una nueva industria probablemente nacerá fuera de este ambiente con los costes más bajos impulsados no sólo por la deflación en otras materias primas, sino también por las ganancias de productividad importantes creadas que se enfrentan márgenes más ajustados", añade.