Noviembre se presenta como un mes sensible también para el precio del crudo a la vista de que a finales de mes, el día 30, se reunirán los países productores (OPEP) para dar a conocer los detalles del acuerdo adoptado en septiembre.
 
A finales de ese mes, el cártel acordó limitar la producción a 32,5 barriles por día, apenas un millón menos de la producción de ese momento.  Esa medida podría acabar con el excendente de producción lo que en teoría debería mantener los precios del crudo.  Sin embargo, por el momento, habrá que esperar todavía un mes para saber cómo se implantarán los recortes y como se ha gestionado el juego de fuerzas entre todos los países que componen la organización que, por el momento, sigue tensionado.

Irán e Irak insisten en quedar exentos, lo que se traduce en que Arabia Saudita tendría que recortar su producción más de lo que le gustaría. Asimismo, los miembros de la OPEP también se muestran divididos respecto a la utilización de estimaciones independientes como punto de referencia para los recortes.

La situación también complicada  entre los países que no son miembros del cártel, que la semana pasada no fueron capaces de cerrar un acuerdo para reducir la producción entre 200.000 y 700.000 barriles diario. Rusia insiste en congelar la producción y no recortarla, pero sólo si la OPEP llega a un acuerdo interno al respecto primero.

Lo que parece es que después de casi tres años en los que el precio del barril ha caído en picado los productores parecen dispuestos a no llegar a la situación de febrero de este año, cuando el brent llegó a perforar la cota de 25 dólares el barril. En esos niveles, el mercado excluye a gran parte de los países y compañías productoras, cuyos costes de extracción superan esos niveles. Pero, además, países como los del golfo ven cómo sus presupuestos quedan maltrechos, ya que muchos de ellos dependen de la entrada de divisas de la venta de combustible para financiarse.

En este entorno hay inversores que han conseguido ganar y perder mucho dinero. Pero, ¿quién lo ha hecho mejor? ¿El que optó por el West Texas, la referencia americana o por el brent, la europea?

Depende del plazo. Desde enero, el brent ha subido un 33%, frente al 31% que ha avanzado el WTI. En 1 años, el brent sube un 1%, mientras que el WTI avanza un 6,07% y el cinco años, los que compraron brent pierden un 54,7% y los que apostaron por el otro barril pierden un 47,79%.


brent y WTI


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