José Luis Cava centra el análisis en la economía iraní, el control del estrecho de Ormuz y la reacción de los mercados. Parte de la noticia de que “25 millones de iraníes” estarían dispuestos a morir por el régimen, pero aclara que no entra en sentimientos y se centra en lo económico. Destaca que “la inflación en Irán era del 40%, con picos superiores al 60%” y que “el real iraní se ha depreciado en más de un 90%”, cuestionando cómo, pese a exportar petróleo y minar Bitcoin, existe tal deterioro. Lo atribuye a que “el régimen iraní obliga al Banco Central a imprimir dinero”, lo que provoca “degradación monetaria”. Señala que los ciudadanos se protegen “minando Bitcoin en la clandestinidad” y acumulando dólares, mientras cuestiona “¿dónde está ese dinero?” de petróleo y criptomonedas, concluyendo que la Guardia Revolucionaria “gestiona un imperio económico más que una organización militar”.
En segundo lugar, plantea que si Estados Unidos controla el estrecho de Ormuz, reforzaría su poder, ya que “puede influir sobre el precio del petróleo” y consolidar el papel del dólar, al ser la única moneda con “libertad de movimientos de capitales”.
En cuanto a los mercados, sostiene que han ignorado la guerra: “el S&P 500 prácticamente no se ha alterado”, mientras “las manos fuertes han comprado” frente al miedo generalizado. Bitcoin también “ha pasado de 63.000 a 76.000”, mostrando fortaleza, y el petróleo, aunque no rompe soportes, presenta “pendiente negativa”, lo que indica que la subida era “temporal”. Añade que se están creando rutas alternativas de exportación, lo que “reduce más el poder de la Guardia Revolucionaria”.

Finalmente, en las “maldades”, afirma que China subvenciona masivamente a sus empresas, lo que “está expulsando a las empresas” occidentales y justificaría aranceles, y que Pakistán presiona por la paz porque “no han podido obtener gas natural” y afrontan “cortes de electricidad”.