El presidente y director de inversión de Bestinver nos habla de la evolución de las carteras de la entidad durante los últimos meses, explica su posición en bancos y explica cuál es su perspectiva para este año.

¿Qué balance hacen de vuestras carteras en 2016?
2016 ha sido un año largo y más incómodo que difícil y hacemos un balance positivo. La rentabilidad del fondo internacional está por encima del 11% y la de Bestinver bolsa muy cerca del 10%. Son rentabilidades muy positivas, por encima de mercado. Vienen detrás de un año 2015 que había sido de retornos de doble dígito. Francamente contentos pero, eso sí, un año no sin sobresaltos, como todos sabemos.

En 2016 tomaron la decisión de entrar –tras mucho tiempo fuera- en el sector bancario. ¿qué peso tiene en vuestras carteras? ¿Piensan que le queda recorrido?
Nosotros habíamos tenido una exposición mínima al sector financiero y nula a bancos durante años. Eso no quita para que llevásemos dedicándole muchísimas horas de análisis a los bancos. Se enfrentan a tres dificultades: riesgo regulatorio, entorno de tipos de interés difícil y al riesgo de disrupción tecnológica.

A la pregunta básica, ¿nos gustan los bancos en su conjunto? La respuesta es la misma, no. A la pregunta, ¿hay bancos particulares que ofrecen una gran oportunidad de inversión? La respuesta es sí y así comenzamos a construir la posición en bancos durante el tercer trimestre de 2016 y representa a día de hoy en la cartera internacional en torno a un 15%. Las rentabilidades han sido muy positivas, más de lo que nos podíamos esperar, y a día de hoy con un ING un 35%-40% arriba desde que lo compramos nos gusta algo menos, pero sigue teniendo una valoración francamente atractiva y un modelo de negocio robusto.

En algún momento de caídas indiscriminadas en los mercados, tal y como las que ocurrieron el año pasado, ¿estaríais dispuestos a comprar algún banco?
Totalmente. Nuestron proceso de inversión es muy sencillo. Hacemos horas y horas de análisis. Esto nos ayuda a construir una lista de negocios de los que nos gustaría ser dueños,  y con unos precios marcados –cuánto nos gustaría pagar por esos negocios- Y luego hacemos, quizá, lo más dificil: nos sentamos y esperamos, y esperamos, y esperamos. Cuando viene la volatilidad de mercado son las  oportunidades que tenemos para hacer las compras en estas compañías.

En 2016 tuvimos tres momentos: en enero con las caídas por la desaceleración china, alrededor del brexit y con las elecciones de Trump.

¿Qué nivel de liquidez tenéis en la actualidad? ¿Podría variar a lo largo del año?
El nivel de liquidez está en el entorno del 13%; un nivel más alto quizá de la media histórica que hemos tenido. Pero probablemente nos  acompañe un nivel de liquidez un poco más alto de lo normal. Con frecuencia nos preguntan ¿cómo conseguís buenas rentabilidades a pesar de la liquidez? Y la respuesta siempre es la misma, no es a pesar, es gracias a la liquidez. Es lo que nos permite poner a trabajar la lista de la compra cuando tienes los precios adecuados.

Cuando tienes un momento como Trump, o Brexit y tienes compañías en las que has pasado meses, sino años, analizando y buscando el valor intrínseco de esa compañía y se pone a tiro quieres disponer de cash para comprar esa compañía en ese momento.

Hablaba durante la presentación de una posible carta a los Reyes –tardía o temprana-. ¿Qué le pediría para las carteras de Bestinver?
Nosotros nos centramos en hacer análisis y en buscar buenas compañías. Hombre, que el mercado nos acompañe y nos traiga algo de volatilidad es bienvenido. Estoy muy contento con las carteras que tenemos. Tenemos buenos negocios. Ayer pasamos una buena parte del día Ricardo Cañete y yo repasandolas y la verdad es que estamos contentos con la cartera que tenemos; tenemos ese 13% de liquidez y estaríamos dispuestísimos de usarla cuando los precios de alguna compañía bajen y se pongan a tiro. Eso es lo que pedimos cada año.

Hablando del sector, el trimestre pasado hablaba del asombro que te supone la falta de apego que se tiene a la gestión activo justo en un momento en el que, en su opinión, es más necesaria que nunca. ¿Por qué cree que sucede esto?

Más que menor apego a la gestióna activa estamos en un momento en el que se está produciendo un aumento tremendo para la gestión pasiva – para la que tengo mucho respeto y es una opción de inversión razonable-  pero, ¿de dónde vienen esos fondos es lo que yo llamo, “la falsa gestión activa”?. Es prácticamente pasiva pero que se cuenta como si fuera activa y tiene unos fees como si fuera activa y eso lo que no es correcto. Mucha parte de ese dinero se está moviendo a la gestión pasiva. Para nosotros dentro de la gestión activa nos produce oportunidades de inversión; cuanto menos dinero exista en gestión activa mayores oportunidades vamos a poder explotar.

Es una tendencia que en los próximos 5 o 10 años va a ser un grandísimo viento de cola para nosotros.

También explica que le extraña  que se siga invirtiendo en bonos con la baja rentabilidad que se está ofreciendo.

Si me dicen si me compraría el bono español al 1 y poco por ciento para los próximos diez años  es que ni hablar, ni el alemán, ni el americano. Para mí el coste de oportunidad tan grande que tiene estar invertido en renta fija es absurdo. Creo que a lo mejor tenemos que caminar en la dirección de educarnos en el por qué la renta variable es un activo que ofrece rentabilidades francamente superiores a la renta fija, particularmente ahora cuando la renta fija no ofrece absolutamente nada. Si tiene como coste el tener que soportar algo más de volatilidad, pero cuando uno entiende que esa volatilidad no es pérdida de capital, sino fluctuaciones en los precios, uno puede aprovechar y tener unas rentabilidades que anualizadas esperemos que sigan estando como han estado estos últimos años, por encima del 10%. Al final cada siete años doblas el dinero frente a un bono que a los siete años tienes prácticamente lo mismo.