José Luis Cava plantea si la reciente caída del S&P 500 supone “una nueva oportunidad de compra que nos ofrece Donald Trump”, apoyándose en la pauta que, según él, el presidente “repite de forma sistemática”.
Describe una secuencia clara: primero Trump lanza “una amenaza arancelaria que provoca el temor entre los inversores”; los más impacientes venden, “Bitcoin y el S&P 500 caen hacia las primeras zonas de soporte”, se aborta la tendencia alcista de corto plazo y “el oro sube”. Posteriormente, se negocia, Trump “recula, obtiene concesiones” y entonces “el S&P 500 sube, Bitcoin sube y el oro también”.
Para evaluar si esta pauta vuelve a repetirse, analiza el mercado de bonos basura. Señala que, si la situación económica o militar empeorara, “las primas de riesgo se dispararían” y la cotización de estos bonos “se desplomaría”. Sin embargo, el ETF HYG “se encuentra en tendencia alcista” y no muestra miedo inversor, ya que “no se ve que vaya a perforar el soporte de la zona 81”. Esto le lleva a concluir que lo actual es “una narrativa de miedo”, porque si el deterioro fuera real, la cotización estaría “en caída libre”, algo que no sucede.

Según el experto, los inversores creen que “la economía global liderada por Estados Unidos va a crecer significativamente en 2026”. El choque entre Estados Unidos y la Unión Europea “ya se ha producido” y está “descontado”.
Analiza el papel de Dinamarca, recordando que en 2025 pidió perdón por un programa de “esterilización forzosa” en Groenlandia. Interpreta este gesto como una anticipación a la presión de Trump. Opina que habrá “un acuerdo especial” por el que Estados Unidos tendrá “el control militar absoluto” de Groenlandia, sin citar formalmente la pérdida de soberanía danesa.
Sostiene que a ninguna de las partes le interesa un conflicto económico o militar y que el acuerdo implicará fuertes inversiones en infraestructuras, sanidad y, sobre todo, en “tierras raras y recursos naturales”, además de comercio bilateral. Groenlandia crecerá, aunque quedará “absolutamente” subordinada a Estados Unidos.
Concluye que, cuando se anuncie el acuerdo, “las bolsas subirán, Bitcoin subirá y el oro también”, y que la reacción de Rusia y China incrementará la inversión militar, relanzando la actividad económica global tras “esta pequeña corrección”.