Daniel Pingarrón, estratega de IG, analiza la actualidad de los mercados.

Tras la decisión del Tribunal Europeo de Justicia, todo apunta a que Mario Draghi sí aprobará un QE en la próxima reunión del 22 de enero…
“La OMT es un programa de compra de deuda en el mercado secundario bajo ciertas condiciones y un QE sería un poco la extensión de un programa OMT en Europa, con efectos parecidos.

Sobre la próxima semana sigue habiendo muchas dudas sobre lo que podría suceder. Saber si ya se sabría el QE o habría que esperar hasta marzo. Segunda duda, el importe del programa de compra porque todo lo que sea una cantidad inferior de 500.000 millones de euros seguiría alejando el balance del BCE del objetivo previsto. Por encima, sería favorable para los mercados. Y, tercera duda, saber la modalidad de compra, si sólo serán los bonos de países triple A, de los que más peso tengan en la zona euro, que no deja de ser Alemania y Francia, o que sean cada uno de los bancos centrales los que comprase su propia deuda sin compartir riesgos. Finalmente, no habría una mutualización de la deuda.

Habría también una cuarta opción y es que el BCE comprase bonos sin definir el criterio por el que se decantaría…

Existe también la opción de que el BCE anuncie que va a comprar bonos sin aprobar nada. Esta última opción podría ser la más probable. El próximo jueves dirá qué va a hacer sin concretar nada”.

¿Es lo que necesitaban las bolsas para definirse?
“Ahora mismo hay tres cuestiones fundamentales. La primera es el precio del petróleo. A las bolsas, contrarias a la economía real, no les gusta que el petróleo caiga. Segundo, por supuesto, el asunto del BCE…las bolsas no están descontando que vaya a haber un QE en Europa. Y la tercera cuestión son también las elecciones en Grecia. Si gana Syriza el 25 de enero, las bolsas se lo tomarán de manera negativa.

Creo que estamos a las puertas de una volatilidad grande y de una resolución de este escenario de manera dual: lo vamos a resolver con fuertes subidas o con importantes caídas”.

A raíz de la reunión del 22 de enero del BCE, ¿cree que es momento de empezar a comprar bancos?
“Sí. La banca española ha atravesado en las últimas semanas momentos muy complicados. El Ibex 35 ha perdido más de 1.000 puntos que, mayoritariamente, se los ha quitado la banca, más lo que ha ocurrido con Santander. La semana pasada le quitó más de un 3,6% al Ibex 35.

Si el BCE no decepcionase al mercado y el asunto de Grecia se recondujese de una manera positiva, los bancos serían uno de los sectores más beneficiados. Aunque también, para mal, podría ser el más perjudicado”.

¿No hablaría de ningún valor?
“Bankinter, pero hay que ser consciente de lo que sucede a finales de mes”.