Miguel Ángel Bernal, profesor del IEB, hace un repaso por los principales focos de incertidumbre macroeconómica global. 

¿Hay indicios de suelo en el petróleo?
El petróleo es un termómetro de lo que hay detrás: la economía no acaba de funcionar. Ahora el mercado de petróleo está roto, pues no está clara la curva de oferta. Además, va a ocupar un segundo tercer lugar como fuente de energía en unos años, va a ser adelantado por las renovables, por lo que la curva de demanda va a bajar muchísimo.

También hay problemas por parte de la oferta, pues ahora se puede sacar petróleo de las piedras y hay más reservas de las que se pensaba.
 
A esto hay que unirle la dependencia de Rusia y Oriente Medio  del petróleo, que se niegan a subirlo. Y encima se une más oferta con Irán. Por tanto, la curva de la oferta se mueve hacia un lado y la de demanda, hacia otro.

Es posible que rompa definitivamente los 30 dólares y vaya a 25. De hecho, ya se está vendiendo petróleo a 25 dólares en algunos sitios.
 
Pero a esos precios le sale rentable producir a muy pocos países y muchos emergentes dependientes de este mercado podrían incurrir en default. ¿Debemos temer una ralentización emergente?
Tenemos una constatación de la ralentización de los emergentes. Si nos vamos a las tres principales economías emergentes vemos que:
  • - China está en un cambio de modelo de crecimiento y le avalan unas enormes reservas y tiene una demanda interna elevada
  • - Rusia sí tiene un problema, pues durante años el petróleo y el gas han sido sus fuentes de ingresos y ahora ya baraja recortes de presupuestos públicos del 10%
  • - Brasil no tiene una alta dependencia del petróleo, pero sí de otras materias primas y su balanza por cuenta corriente ha caído, ha entrado en una profunda recesión y también tiene problemas políticos. Me preocupa especialmente porque es una pieza fundamental del tablero mundial
  • - México hay que dejarlo a parte porque el peso del petróleo en los presupuestos ha bajado mucho
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En cuanto a España, se está diciendo que la caída del petróleo es enormemente beneficiosa para España, pues aporta un punto al PIB, pero hay que tener en cuenta la exposición de las grandes corporaciones, tipo Telefónica, BBVA o Santander, a países iberoamericanos con problemas por el petróleo. Por ello, nuestra bolsa no levanta cabeza y estamos viendo una fuerte elevación de nuestras primas de riesgo por la exposición a Iberoamérica.
 
Esto no pasa inadvertido para los bancos centrales, ni siquiera para la Fed, que ha mostrado su preocupación por la ralentización mundial. ¿Cree que podría frenar las subidas de tipos y limitarlas a una vez este año?
Hay que ver incluso si se lleva a cabo una única subida de tipos, pues la posibilidad de que EEUU cayera en recesión ha aumentado al 20%, incluso podríamos ver un aumento de probabilidad en próximos meses. ¿Qué le ha ocurrido a EEUU? Que lo ha fiado todo a la política monetaria, pero no le ha dado la base. Si ahora hubiera una recesión, no habría armas para luchar contra ella: no puede haber mayor expansión  monetaria y no puede bajar mucho los tipos. Además, la Fed no tiene un año para subir tipos, sino 4-5 meses, pues las elecciones son en noviembre y el organismo 3-4 meses antes no toca tipos de interés. Podría subirlos después en diciembre, pero, ¿es factible que un mes después de elegir presidente la Fed endurezca su política monetaria?... sería como un castigo, y no lo vemos factible.
 
Pero, si no subiera tipos, ¿el mercado no se lo tomaría mal?
Hay que explicar las cosas a los mercados, pues si la Fed no sube tipos, sería como que hubiera caído en su propia trampa. Pero ahora los mercados ya están cayendo porque ven debilidad.
 
El BCE prometió tomar más medidas en marzo, ¿qué tipo de medidas?, ¿quedarán inhibidas por las presiones deflacionistas?
El BCE podría bajar más la facilidad de depósito del -0,20 al -0,30 y también política monetaria no ortodoxa, que es ampliar el margen de compra de los activos del 0,30 al 0,50 porque ya no tiene capacidad de compra en países como Austria o Alemania. También puede aumentar las compras mensuales de 60.000 a 70.000 millones.

A los tipos de interés puros, interbancario y AAA, les va a afectar positivamente. El euríbor se podría poner en terreno negativo, por lo que los hipotecados sólo pagarán el diferencial o incluso se comerá algo del diferencial.

En cuanto a la prima de riesgo por crédito, sí habrá problemas, pues el precio seguirá bajando y el tipo de interés se recortará pues, aunque la prima siga marcando 129 pb, como el bund cae, a nivel de neteo a nosotros nos supone que el tipo de interés caerá. En cambio, el crédito puro, high yield y la prima de riesgo subirá.  La persona que vaya a comprar high yield o bolsa en este momento debe deber ser porque confíe en que la política monetaria nos saque de ésta.  Por ello se está recomendando trading.
 
En España, a todo esto, se le une la incertidumbre política. ¿Qué va a ser de nosotros ahora?
En términos porcentuales o relativos, España ha tenido una recesión severa, donde le mercado laboral ha sido el más penalizado, y el final de la crisis se acercará cuando la tasa de desempleo se acerque al 10%.

España está ampliamente expuesto a Iberoamérica a través de grandes corporaciones. Habrá quien piense que es un consuelo que en nuestro país haya muchas PYMES, pero es que el 80% del PIB lo generan el 20% de las empresas, que son las que están en el Ibex 35 y algo más. Así que, si las grandes tienen  problemas, las PYMES también.

Por suerte estamos dentro del euro, si no, estaríamos en una situación tremendamente difícil porque hay problemas de gobernabilidad y hay partidos políticos en contra de la libertad de mercado.
 
Ahora el sector financiero italiano tiene grandes problemas y se baraja crear un “banco malo” italiano. ¿Cómo se hará?
La banca italiana, a diferencia de la española, no tiene fuerte exposición al sector inmobiliario, pero sí a personas y PYMES y no ha llevado a cabo las reformas que sí se han hecho aquí. Desde hace tiempo, 2007-2008, los bancos italianos arrastraban problemas de morosidad y, la acumulación de muchos años negativos ha llevado a que hayan salido a la luz pérdidas monstruosas en algunas entidades. Ahora se tiene que entrar en su balance, como se hizo en España, y ver qué créditos son de dudoso cobro y crear un banco malo pero, cómo lo harán… no han dado noticias de cómo y tenemos un gobernador del BCE italiano, un italiano también en el MEDE y otro dentro del organismo de resolución. Se va a hacer, pero si se otorga una garantía estatal, ¿se la dará el MEDE?

Si miramos otros bancos europeos, vemos que aún hay problemas. Tienen que sacar toda la morosidad. Por ejemplo, Banco Popular  nos decía recientemente que iba a vender una serie de inmuebles, por lo que aún no está depurado. También temeos los tipos de interés a cero, por lo que es complicado que mejoren sus resultados y las últimas mejoras vienen por caída de dotación a provisiones.  De hecho, hemos visto que, como tienen que seguir dotando, las cuentas de Sabadell y Caixabank no han sido boyantes. Si a esto le unimos que no hay un crecimiento de la demanda de crédito, mi pregunta es cómo va a hacer la banca la cuenta de resultados y máxime ahora con Basilea, que va a ser más estricta. Esto muestra un panorama muy complejo.
 
¿Podría haber una recesión global?
A nivel global, yo no la veo, pero sí veo que la tendencia va a ser a la baja. Vamos a ver más revisiones a la baja y más del 50% del crecimiento mundial depende de emergentes y, en este grupo, Iberoamérica y Sudeste asiático se van a ver perjudicados mientras China se mantendrá;  EEUU se va a acercar a tasas de crecimiento bajas, aunque no caiga en recesión; y Europa no carbura.