“Tan a destiempo llega el que va demasiado deprisa como el que se retrasa demasiado”. William Shakespeare


Transdisciplinar… Esa representación mental que surge a partir del razonamiento, en definitiva, esa idea que nos lleva al magnífico proceso de integración de diversas disciplinas y experiencias que son retroalimentadas y complementadas para la resolución de un problema, de una situación, de éste nuestro mundo real que tanto me fascina. Al fin y al cabo, es la necesidad de proponer el encuentro entre lo teórico y lo práctico, lo filosófico y científico. ¿Y qué sería de nuestro desafío intelectual sin la posibilidad de tomar elementos relativos a diferentes disciplinas y crear lo que para nosotros es fundamental? Personalmente, entiendo la transdisciplinación como una manera de relacionar mis modelos de análisis a través de los sucesos macroeconómicos y emocionales que atraviesan los precios así como las virtudes empresariales, muy conocidas por el precio, lo que nos permite tener una hipótesis a través de la comprensión de dichos precios.

Hay muchos y diversos factores que juegan un papel importante en nuestros análisis, el tiempo es indiscutiblemente la palanca de Arquímedes de la inversión, como decía mi tan admirado Charles D. Ellis, quien definía el concepto a través de una conocida frase de Arquímedes que dice: “Dadme una palanca suficientemente larga y un punto de apoyo, y moveré el mundo”. En el terreno de la inversión, la palanca es el tiempo (y el punto de apoyo, por supuesto, es una política de inversión firme y sobre todo, realista) Cosa que hoy en día escasea. El tiempo, el período durante el cual se va a conservar la inversión, durante el cual se puede medir y juzgar los resultados de nuestra operativa, es esencial para cualquier programa de inversión que quiera tener éxito, porque es la clave para conseguir la combinación adecuada de activos, e indiscutiblemente es ello lo que me ocupa.

Pero lo que está realmente en bandeja es que el inversor ha de saber a qué tiene que apostar, haciendo caso omiso al tan aburrido mensaje de “batir al mercado” que está presente en la publicidad de todos los brokers mediocres, los fondos de inversión de “alto rendimiento” y algún que otro asesoramiento desafortunado por parte de algunos que se hacen llamar gurús. Aquellos que me conocen, son conscientes de que antes de dictaminar, observo. Y antes de juzgar, me gusta conocer como “insider”, y en esta ocasión no es de otra manera. Mi reflexión es premeditada.

IBEX 35


Siempre he mantenido que cada inversor debe ser muy consciente de decidir por sí mismo qué política de inversión aplicará, en cualquier plazo operativo, por exigente que sea. Y señores, no nos engañemos, sabemos que el mercado antes de atacar se defiende y que el aspecto individualmente más importante de nuestra política de inversión es la combinación y selección de activos, en especial, la relación entre inversiones en Renta Fija e inversiones en Renta Variable, aunque ya sabemos cuales nos gustan más, también somos conscientes de que el análisis de la combinación de activos muestran una y otra vez que la contrapartida entre riesgo y recompensa está impulsada por un factor esencial que ya he mencionado; ¡el tiempo!

Somos, desde Blackbird muy conscientes de dicha relación de ideas en la coyuntura actual. Las sombras sobre Grecia siguen marcando el rumbo de la Renta Variable europea, que poco a poco como podemos observar, va digiriendo las políticas monetarias no convencionales, marcando ritmos anualizados de subida de las bolsas más adecuados, al 22% bimensual que vimos en el arranque del año en el DAX.

Los datos macroeconómicos no han terminado de convencer a los analistas, siendo en algunos casos bastante peor de lo esperado, marcando una recuperación más mediocre de lo anhelado por el mercado en USA y con unos inventarios sobre los precios de la energía, que no dejan de sorprenderme en una época en la que el hemisferio norte disfruta del vera- no. Las noticias respecto a la búsqueda de autosuficiencia energética por parte de los Estadounidenses, siguen su camino. Sin embargo, creemos que a medida que la recuperación económica se vaya abriendo paso, los inventarios deberían de continuar exigiendo precios más cercanos a los 100 USD por barril que a los 50 USD. Así como los datos macro que hemos ido conociendo a lo largo de la semana pasada, sirven de excusa a los índices americanos, para acercarse a la zona de máximos, bajo el pretexto de que la recuperación, por debajo de las expectativas, podría ayudar a la FED a mantener bajos tipos de interés.

IBEX 35


A nivel operativo, seguimos sobreponderando las compañías petroleras y ¡atentos ahora que llega el verano! de cualquier circunstancia climatológica que pueda lastrar esta autosuficiencia energética, en una coyuntura en la que cualquier huracán en el golfo de México, podría afectar sobremanera la cotización del Texas. Por otro lado, las divisas siguen su proceso correctivo primario, con una recuperación del euro, que tiene más que ver con la realidad de la recuperación económica y la demanda de euros, que con otra circunstancia, ¿no creen?

En definitiva, soy consciente de que la volatilidad sigue marcando el proceso correctivo, con unas bolsas americanas marcando, como decía, nuevamente máximos en rango lateral, mientras que Europa sigue completando su proceso correctivo. El IBEX 35 nos confirma la resistencia de los 11.500 puntos. Dichos 11.500, son el nivel de referencia que contemplamos, para pasar a una proceso de reestructuración, en el que eléctricas e industriales deberían ser relevadas por compañías más cíclicas.

Nuestro mensaje es claro. Pero la duda, según dijo el físico Richard Feynman, es el primer paso imprescindible hacia la creatividad. Por lo tanto, he aprendido a comprobar dos veces mis respuestas, sobre todo cuando parece que los datos las ratifican con mayor claridad, y a preguntarme: ¿Puedo estar equivocada?.

Gisela Turazzini
CEO, Blackbird.