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Se mantienen las subidas en las bolsas europeas este viernes, en una semana que, bueno, ha sido de cierta volatilidad por los precios del petróleo, que nuevamente han vuelto a situarse por encima de la cota de los 100 dólares. De momento, la fortaleza de la economía estadounidense se mantiene, según hemos visto en los datos que se han publicado durante toda la semana. ¿A qué tenemos que prestar atención de cara a las próximas sesiones?

Bueno, pues vemos que el mercado está digiriendo la nueva normalidad. Parece que está intentando asimilar, en el mercado de renta variable, ese repunte de los tipos de interés a largo plazo en el mercado de bonos, así como los precios del crudo en niveles de 100 dólares. Y  así tenemos esos vaivenes en el mercado de renta variable. También estamos viendo movimientos a golpe de noticia en el sector tecnológico: la salida a bolsa de OpenAI, las valoraciones y, bueno, esos movimientos que vimos ayer en SpaceX en relación con la telefonía móvil, que afectan a las telecos europeas y estadounidenses.

Con lo cual, digamos que los próximos catalizadores a los que nos tenemos que enfrentar son los resultados empresariales, que la semana que viene darán el pistoletazo de salida en Estados Unidos. Veremos si las compañías se están adaptando bien a esta nueva normalidad de la que hablamos.

Parece que hay cierta complacencia ante el repunte de los bonos a largo plazo, teniendo en cuenta las subastas del bono estadounidense a diez años, que mantuvo una demanda de 2,7 veces, con una rentabilidad del 5,30 %, y también la subasta del bono estadounidense a treinta años, que se mantuvo en esa media de demanda, con una rentabilidad del 5,61 %.

Con lo cual, hay liquidez, hay ganas de entrar en el mercado y parece que los inversores también están volviendo un poco a la renta variable. Asimismo, parte de la liquidez sobrante está entrando poco a poco en la renta fija, con una duración más larga.

Por otro lado, además de los resultados empresariales, estaremos pendientes de las actas de la Reserva Federal y del Banco Central Europeo, así como de las próximas reuniones de octubre, aunque parece que en ambas se mantendrían los tipos de interés.

Precisamente, las actas del Banco Central Europeo las conocimos ayer y el crudo vuelve a situarse por encima de los 100 dólares por barril. Como comentabas, esto está amenazando la desinflación europea.  De hecho, el Banco Central Europeo mostró cierta preocupación por una inflación energética algo más persistente de lo estimado anteriormente. Además, el documento de las actas mantuvo el enfoque de decidir reunión a reunión, sin comprometerse con una senda concreta de tipos de interés. ¿Qué conclusiones podemos sacar de esta última publicación?

Sí. Al final, como nos comentaban en las ruedas de prensa, ellos van dato a dato, observando cómo evolucionan principalmente los precios del crudo, que se mantienen en niveles elevados, en una horquilla de entre 90 y 100 dólares. ¿Qué ocurre también? Bueno, pues que en Europa se está instalando la inestabilidad política. Además, hay que tener en cuenta cómo encajan las cifras de déficit público, gasto público y deuda pública. Si suben los tipos de interés, se retroalimentarían los costes de financiación de la deuda. Esto también afectaría al crecimiento europeo, que, al final, no es tan boyante como el de Estados Unidos y apenas alcanza el 1 %.

Por tanto, en la próxima reunión, si el Banco Central Europeo no quiere afectar a las cuentas públicas de las economías europeas ni al crecimiento de la región, debería mantener los tipos de interés pese a este repunte de los precios. Al final, sí que es verdad que su mandato es la estabilidad de precios, pero una subida de tipos dañaría el crecimiento en Europa. Esta inestabilidad también se está reflejando en el mercado de bonos.

A largo plazo, el diferencial entre Francia y Alemania ha alcanzado niveles máximos de 152 puntos básicos, no vistos desde la crisis financiera de 2011. Por tanto, el Banco Central Europeo tiene que ser bastante cuidadoso con su próximo movimiento de tipos de interés.

Como decíamos en anteriores conexiones, el Banco Central Europeo lo tiene más difícil a la hora de tomar decisiones que la Reserva Federal. Esta última también se enfrenta a presiones sobre los precios, pero la economía estadounidense parece mantener una buena dinámica, según los datos que hemos conocido.

Con lo cual, se espera una subida de tipos de interés al otro lado del Atlántico, aunque ya para diciembre.

En este contexto de repunte de los rendimientos de los bonos a más largo plazo, como estás comentando, entiendo que hay que ser más defensivo a la hora de buscar determinados sectores para invertir, ¿no? ¿Dónde podemos encontrar alternativas en un momento como el actual?

Bueno, hay que ser cautelosos en este momento, como dices. También hay que volver la vista hacia el mercado de renta fija cuando alcance ese suelo, para poder ir alargando las duraciones poco a poco en la cartera. De momento, estamos posicionados en duraciones cortas, en el tramo corto-medio de la curva, pero atentos a cuándo se acerca ese suelo para ir incrementando las duraciones. Por el lado de la renta variable, lo óptimo sería diversificar entre sectores cíclicos y defensivos, así como incluir sectores con una alta rentabilidad por dividendo.

Nosotros seguimos apostando por el sector tecnológico. Pese a las dudas que siempre planean sobre él, creemos que la inversión en inteligencia artificial y tecnología por parte de las grandes compañías será positiva y permitirá crear una senda de beneficios, a pesar de que tengan que acudir al mercado financiero para financiarse. También apostamos por todo lo relacionado con el sector tecnológico, como las infraestructuras, el desarrollo de los centros de datos (data centers) y la electrificación, junto con el sector eléctrico, que ofrece una alta rentabilidad por dividendo. Por la cautela que comentábamos al comienzo, también podemos volver la vista hacia el sector de la alimentación, teniendo en cuenta, por ejemplo, valores como Danone.

Asimismo, el sector de la distribución alimentaria ha publicado resultados esta semana. Tesco ha presentado unos resultados muy buenos, por lo que también apostaríamos por esta compañía dentro del sector defensivo. De hecho, Tesco es una de las compañías que tenemos recomendadas en la cartera. En definitiva, mantenemos nuestra principal apuesta por el sector tecnológico y todo lo relacionado con la tecnología, el desarrollo tecnológico, las inversiones industriales y las utilities. Por el lado defensivo, podemos volver la vista hacia el consumo estable, especialmente la distribución alimentaria y el sector de la alimentación.