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Nueva cita hoy jueves del Banco Central Europeo. A diferencia de la anterior reunión, las circunstancias actuales obligan al anuncio de nuevos estímulos que deberán aplicarse, si es necesario, a lo largo de los próximos meses.

El incremento de casos de COVID en toda Europa durante las últimas semanas ha llevado a distintos países a tomar medidas de distanciamiento social que afectan a la movilidad, con el consecuente impacto económico. Este factor añadirá presión al BCE y a su presidenta, Christine Lagarde, que deberá dar señales al mercado de que no vacilará en adoptar más medidas, si las circunstancias lo requieren.

Asimismo, el viernes se anunciarán las cifras de crecimiento económico de la Eurozona del tercer trimestre. Cifras que apuntan a una fuerte recuperación económica después de la intensa caída registrada en el trimestre anterior. Queda por ver las previsiones que baraja el organismo para este cuarto trimestre y si las actuales medidas de confinamiento están ya lastrando los índices de confianza. Lagarde deberá pronunciarse sobre este aspecto y comunicar si tendrán que reducir o no las expectativas de crecimiento que anunciaron en reuniones anteriores.

Según Bank Degroof Petercam, el mercado también espera que se haga referencia a la evolución del Euro de los últimos meses y cómo ha llegado a cotizar por encima de 1,18, desde el 1,07 que marcó en marzo. La política actual de la Reserva Federal estadounidense favorece este movimiento y limita la actuación del BCE para frenar el encarecimiento del Euro.

Las compras de deuda realizadas por el BCE de los países más afectados por la pandemia han dado sus frutos y han llevado a los tipos de interés de estos países a niveles mucho más cómodos, reduciendo sus primas de riesgo hasta niveles precrisis. Como consecuencia de estas compras, el BCE acumula grandes cantidades de bonos italianos y españoles, que deberán permanecer en su balance hasta que la situación se normalice. Desde la gestora, no esperan nuevos anuncios en esta materia, aunque sí creen que, de ser necesario, se alargará en el tiempo y en el importe el nivel de compras.

Luis de Guindos, vicepresidente del BCE, reclamó a los bancos europeos que lleven a cabo más planes de recortes de costes para hacer frente a la baja rentabilidad del negocio, animando incluso a los actores a nuevos procesos de fusión, como el de CaixaBank y Bankia. De esta forma están tratando de evitar ruido y especulaciones del mercado sobre la solvencia de algunas entidades.

Actualmente, las dificultades que atraviesa el sector y que el BCE no puede permitirse que ninguna entidad solicite un rescate o el mercado especule con su viabilidad.
Teniendo en cuenta lo anterior, será una reunión para la que no se esperan cambios en la política monetaria, pero sí el anuncio de nuevos estímulos o de medidas encaminadas a mitigar los efectos de la nueva ola de contagios, revisión de las previsiones económicas y dotar, una vez más, al mercado de razones que avalen que contamos con el apoyo del BCE y los estamentos públicos.