Estamos en un punto crucial, por los niveles de 1.100 puntos del S&P 500 que creemos que pueden ser superados y llegar hasta los 1.130-1.150 puntos ya que las noticias macro, los resultados empresariales y la liquidez que hay en el mercado pueden dar fuelle suficiente para atacar nuevos máximos” aunque la analista no descarta que “puede haber retroceso”, en dicho caso “sería menor, en torno al 1.065 puntos, un 3% por debajo de donde nos encontramos ahora”.
Las cifras de PIB adelantado del mes de diciembre dadas por el INE (0,3%) salieron “mejor de lo esperado”, señala Marian Fernández, “pero sólo una décima, por lo que habría que interpretarlo como un ligerísimo respiro” pues no hay que olvidar que “seguimos en terreno recesivo, frente a otros vecinos como Francia o Alemania que ya han sacado la cabeza en ese sentido, por lo que no tenemos motivos para estar muy orgullosos ni pensar que lo peor ya ha pasado”. “Con la Navidad se avecina una época que puede ser difícil ya que, según una encuesta, los niveles de consumo se pueden recortar un 40%”. Si a este recorte en el gasto le sumamos “el panorama complicado del empleo que tenemos, podemos vivir un cuarto trimestre más complicado que el tercero”.

El BCE ha dejado una puerta entreabierta a la pronta retirada de las ayudas al sector financiero, algo que Marian cree factible “porque han ido preparando al mercado para ello pues, a partir de la próxima subasta, no va a haber subastas ilimitadas durante todo el año”. Al fin y al cabo “los mercados financieros están mucho mejores desde el punto de vista del crédito”. Aún así, la experta cree que “quedan cosas por dilucidar en el consumo familiar”.

En EE.UU. la Casa Blanca podría estar barajando la posibilidad de utilizar los fondos TARP para reducir el déficit público algo que “se puede considerar una buena medida si el gobierno percibe que los mercados están normalizados y no van a ser objeto de utilización”. “El saneamiento de las cuentas estatales sería bienvenido por el mercado”, concluye Marian Fernández.

 

En los últimos días el euro ha vivido fuertes ascensos y descensos frente a la moneda americana y es que “el estar cortos frente la divisa americana cuando el euro llega a los 1,50 dólares está ya muy desgastado y, además, nos acercamos al 2010 donde la tendencia desde el punto de vista de la subida de tipos de interés es que EE.UU. se adelante a otras zonas de monedas importantes como Japón o Europa”. Si esto se da “el dólar debería dejar de tener la presión que ha venido teniendo como moneda de carry trade, lo que revalorizaría la divisa”. Pero, además, Marian Fernández recuerda que “a todo esto hay que añadirle las declaraciones que apoyan al dólar”. Por todo ello, en Inversis Banco creen que “a partir del 2010 deberíamos tener unas carteras más expuestas al dólar”.

Como tradicionalmente ocurre, ante la bajada del dólar, el oro ha subido y es que “hay una demanda financiera muy importante pero que no encontrará respaldo desde el punto de vista de la cobertura frente a situaciones inflacionistas que no parecen que se vayan a dar en el próximo año”. Aún así, “en las últimas dos semanas el FMI se esté desprendiendo de parte de sus reservas para conseguir financiación para los planes de rescate de los países y esto ha apoyado un nivel de resistencia mayor para el oro”. Desde Inversis Banco aconsejan “ir moderando las apuestas en el entorno de los 1.045 dólares/onza, aunque, para una cartera global, una cierta exposición a oro tiene mucho sentido”.

Mucho está dando que hablar en los últimos tiempos China, una potencia que en Inversis Banco consideran que “es la gran apuesta dentro de los mercados emergentes”, lo que es avalado por “los crecimientos de las ventas al por menor, el aumento de la producción industrial y, todo ello, sin utilizar el estimulo fiscal que está previsto”. Por ello, “tiene mucho quedar como estrategia a largo plazo”, aunque ante la posibilidad de una caída de los índices “no a corto plazo”.

Recomendación
Teniendo en cuenta todo este panorama, aconsejan “la paulatina reducción a exposición de deuda corporativa porque ahora debe ser más importante la inversión en renta variable”. Por ello “sería conveniente apostar por fondos que, desde el punto de vista de inversión alternativa, den mucha flexibilidad”.