Pierre Nebout, gestor y responsable de renta variable europea, y Alexis Foret,  gestor de deuda corporativa, en Edmond de Rothschild Asset Management analizan su posición de cartera para el fondo EdR Fund Income Europe.

¿Cómo tienen distribuida la cartera en estos momentos?
“Estamos invertidos en un 75% en crédito y un 25% en acciones”.

¿Se han visto obligados a rotar la cartera en 2015?
“Empezamos el año con el 30% en acciones teniendo confianza en el mercado para que subiera en base a fundamentales fuertes. A partir de abril, después de la subida que fue muy rápida, decidimos rebajar la exposición al 20% y, con la corrección de las últimas semanas, decidimos aumentar la exposición y estamos ahora al 25%”.

¿Son de los que opinan que la bolsa está cara?
“Hace unos dos meses, pensábamos que no estaba tan cara, aunque la posibilidad de repetir las alzas que veníamos viendo era poco probable y por eso redujimos exposición. Si miramos a un plazo más largo, pensamos que hay posibilidades de subida debido a los resultados empresariales que llegan con fuerzas positivas, gracias a un euro, petróleo y tipos más bajos que fomentan la posibilidad de alzas a futuro”.

¿Por qué invierten en bancos sólo a través de crédito?
“La principal razón es que los bancos en Europa se están recapitalizando desde hace algunos años. Emiten acciones y esto provoca una dilución para los inversores y esta dilución no la tenemos en los bonos. No nos gusta la parte más cíclica del sector y cuando un sector lo es preferimos la parte de deuda”.

¿Por qué asegura que estamos en un mercado en el que sólo se busca el dividendo?
“Hay una búsqueda muy importante de dividendo, sin mirar el riesgo que está en la parte de la renta variable. Si ponemos como ejemplo el sector de utilities, decidimos salir porque los fundamentales del sector no están siendo muy positivos ni nos generan la confianza suficiente como para pensar que pueden generar caja suficiente para pagar su dividendo. Cuando una empresa empieza a pagar su dividendo con deuda no es algo positivo para la compañía”.

¿Qué sectores les gustan?
“Tenemos un sesgo muy fuerte de ponderación en la parte de acciones hacia sectores más defensivos y menos cíclicos. Hablamos de compañías farmacéuticas de gran capitalización; exposición fuerte al sector telecom, con buen dividendo y tendencias de recuperación fuertes, además de tener un cash-flow en crecimiento”.

¿Y a nivel de renta fija (de crédito)?
“Tenemos bancos, sectores como telecom, siendo una convicción que compartimos con la parte de equity. Nuestra posición en crédito es muy diferente a la de renta variable dado que ellos invierten en operadores históricos, mientras que nosotros vamos a sobreponderar operadores de cable, con más deuda, y es donde podemos alcanzar nuestro objetivo de un 5% de rendimiento.”

¿Cuál es la rentabilidad media de los bonos que tienen en cartera?
“Rentabilidad de un 4% con una duración moderada de 3,5 años que nos permite no ser tan sensibles a las variaciones de tipos de interés”.

¿Qué compañías españolas (a través de bonos y acciones) tienen en cartera?
“Tenemos dos acciones españolas. La primera de ellas es Telefónica, con un mercado doméstico que se recupera y la posibilidad de crecimiento del dividendo. Se encuentra a niveles muy razonables.

La segunda empresa es BME. Tiene una generación de cash-flow importante, con la posibilidad de un dividendo extraordinario. Y en el lado especulativo, hablamos de un sector que tiende a consolidarse.

En terreno de bonos, tenemos el sector del automóvil a través de una compañía como es Grupo Antolín. Emitieron bonos para hacer una adquisición recientemente y es una empresa de muy buena calidad, a pesar de que no sea tan grande como las compañías que tenemos en la parte equity.

Repsol es otro ejemplo invirtiendo en deuda híbrida. Otro ejemplo es la utility Gas Natural con la nueva emisión de deuda”.