Los alcistas siguen liderando el mercado europeo en un intento de ir a contracorriente. ¿Podríamos retrotraernos a noviembre de 2011 cuando Italia alcanzó su nivel máximo de crisis tras la salida del poder de Silvio Berlusconi? De momento, las alarmas no han saltado, a pesar del repunte de los diferenciales de deuda. Los más optimistas, incluso, apuntan a “la contención” de los índices en lo que queda de un año convulso y que parece haberse quedado sin festín navideño. 

Rota la tradición, sólo queda esperar al próximo año. “Sospechamos que habrá retrocesos con el mismo desapego a como lo han hecho en los últimos meses”, aseguran los expertos de la Bolsa de Frankfurt que semanalmente elaboran la encuesta de sentimiento a los gestores de fondos alemanes. La semana del 5 de diciembre se cerró con un incremento del número de alcistas hasta una cota del 64%, sobre los bajistas que representaban el 16%. “¿Qué va a pasar si el mercado sigue yendo viento en popa?”, se preguntan. Tanto optimismo podría derivar en que incluso los gestores más cínicos “podrían convencerse de la longevidad de la tendencia (alcista) y pasarse al lado alcista”.

Los analistas de la Deutsche Boërse argumentan para ello “la duración” de la recuperación de la bolsa alemana y una tendencia alcista durante el último trimestre del año. Pero, ¿cuál es el motivo que hay detrás de tanto optimismo? En principio, “el rally podría prolongarse más allá del final de año, lo que significaría la recuperación de todas las pérdidas desde el inicio de 2008”, afirman.

No obstante, la semana que comienza ha vuelto a girar el tablero de juego hacia el caos. El actual primer ministro italiano, el tecnócrata Mario Monti, presentará a todas luces su dimisión la próxima semana una vez que el Congreso italiano apruebe los Presupuestos de cara al 2013. Y la llegada de Silvio Berlusconi preocupa tanto a los mercados que Italia y su deuda han vuelto al foco de las preocupaciones europeas. El bono italiano a diez años repuntaba este lunes un 6% hasta una rentabilidad exigida del 4,8%. Si bien es cierto que aún se encuentra muy lejos del fatídico 7.53% alcanzado en noviembre del año pasado tras la salida del poder de Berlusconi, lo cierto es que su sola presencia inquieta a los inversores. “La dimisión de Mario Monti lleva al euro a mínimos de dos semanas contra el dólar y frena a los índices europeos en zona de máximos de 18 meses. La amenaza de crisis política en Italia también afecta a las primas de riesgo y reabre el debate sobre el esperado rescate de España”, afirma Javier Flores, responsable del Servicio de Estudios y Análisis de ASINVER.

¿Dónde se encontraban España e Italia en sus momentos más críticos? La respuesta es 'lejos de la actual', pero los fantasmas han vuelto al mercado, sin duda. Nuestro país, pendiente de un posible rescate europeo y de la posible salida del ministro de Economía, Luis de Guindos, a Bruselas que dejaría sin cabeza a la principal cartera de la legislatura, bordea la zona de los 400 puntos básicos en lo que respecta a la prima de riesgo de un país que alcanzó el pasado 24 de julio la cota de los 638 pb, máximo histórico, con el bono español a diez años en el 7,621% de rentabilidad.

En Italia cabe retrotraerse a noviembre de 2011. El 12 de ese mismo Silvio Berlusconi salía por la puerta y en la primera subasta de deuda celebrada bajo el gobierno tecnócrata de Monti, Italia alcanzaba el 7,53% en su bono a diez años. Luis Francisco Ruiz, director de Análisis de la Zona Premium de Estrategias de Inversión, se muestra muy crítico con el doble rasero con que se juzga a los países de la eurozona. “El diferencial entre periferia vs núcleo nos sigue pareciendo poco justificable en un entorno de convergencia a la baja de las economías fuertes con las débiles. Las referencias macroeconómicas de la semana pasada respaldan esta visión; los PMIs de Alemania e Italia se deterioran con mayor rapidez, el Bundesbank rebajó con fuerza el crecimiento de Alemania al igual que hizo el BCE en sus previsiones”, afirma.

BONO ESPAÑOL / ITALIANO DIEZ AÑOS (FUENTE: BLOOMBERG)



La cuestión es que por delante hay en estos momentos subastas en ambos países esta misma semana. “Si se mantiene el estatus quo actual podemos estimar que el coste de emisión de nueva deuda en 2013 se situará próximo al 4,7%, ligeramente por encima del coste medio de financiación de la deuda en circulación (4,13%), pero muy superior al tipo de interés medio de la deuda que vence en 2013 y que hay que refinanciar, que se sitúa en el 3,80%”, asegura Flores que supedita el éxito de la colocación al “respaldo del Banco Central Europeo” o al cumplimiento del déficit, algo ya casi en lo que nadie cree, así que la esperanza recae casi por completo sobre Bruselas.

Y es que si el rally navideño depende de los fundamentales, las cosas no pintan demasiado bien a tenor de los últimos datos relativos a Europa. Desde la Zona Premium, Ruiz considera la incertidumbre actual que reina en Italia, más el 'fiscal cliff' en Estados Unidos, “no son una buena combinación para afrontar un ataque a máximos anuales por parte del EuroStoxx 50”

El consenso de analistas coincide en que Estados Unidos, no obstante, sigue estando mucho más fuerte que Europa a la hora de encumbrar nuevas cimas. Así, el S&P 500 se dirime en alcanzar el nivel del 1.420 dado que si lo supera, los alcistas podrían campar a sus anchas por el mercado. En la bolsa neoyorquina la situación del ratio alcistas/bajistas es bastante similar a la germana. “Las últimas lecturas de alcistas en las encuestas de sentimiento han recuperado posiciones en detrimento de los bajistas. Movimiento que en media mensual provoca un leve repunte que aleja al mercado de una lectura extrema”, afirma Ruiz.

Es más, el ratio put/call, analizado por muchos expertos para predecir una lectura extrema por parte de los mercados y, por tanto, un cambio de tendencia, también parece encontrarse lejos de protagonizar un giro. Actualmente, “se encuentra en la mitad del rango” lo que da lugar a pensar que “el mercado está lejos de encontrarse en un extremo”.

Aún con todo, Estados Unidos podría dar una alegría a la recta final de este 2012. En la agenda se encuentra, en primera instancia, la reunión de la Reserva Federal en la que se podría aprobar una prolongación de la Operación Twist que culmina en diciembre. Asimismo, faltan tres semanas para que concluya el plazo en relación a un acuerdo sobre el 'fiscal cliff' y todo puede ser que Obama dé una sorpresa al mercado.
FUENTE: ZONA PREMIUM Ei