La mayor parte de los expertos se afanan en los últimos meses del año por encontrar un criterio que les permita una selección de activos adecuada, que pueda resultar en una rentabilidad decente, sobre todo a finales de este año.  
Las subidas de las últimas semanas han permitido a la mayor parte de los índices americanos colocarse muy cerca de sus máximos y en positivo, después de un verano que lo único que consiguió para los inversores fue meter más miedo en el cuerpo aún que el que muchos ya intentaban gestionar con entereza.

En marzo del próximo año, es decir en apenas 5 meses, el mercado estadounidense entrará en el séptimo ejercicio de un mercado alcista cuyos retornos casi cortan la respiración. Después de las últimas subidas, el S&P 500 vuelve a conseguir subidas de más de un 180% con respecto a los mínimos de marzo de 2009 y desde ese balcón ya aparecen de nuevo los miedos a las alturas.

La mayor parte de los expertos, además, le dan poco tiempo de vida a la política de tipos de interés cero que puso en marcha la FED a finales de 2008. Es más, lo que podría ser más complicado aún para que los inversores estadounidenses mastiquen es que la autoridad monetaria podría comenzar en ese momentos a reducir el tamaño de su balance.

Lo que está claro es que la bolsa de Estados Unidos cotiza en la actualidad a múltiplos que están ligeramente por encima de la media histórica del largo plazo. Los resultados, por otro lado, están mejorando las previsiones, aunque hay que tener en cuenta que las estimaciones de los expertos a estas alturas del año eran poco ambiciosas.

En las firmas de análisis comienzan a analizar la evolución de los márgenes de las empresas y no terminan de resultar seducidos; por otro lado, la fortaleza del dólar tampoco ayuda, como no lo hace la caída de los precios del petróleo.

Todo este cóctel de situaciones hace que la selección de activos se haga cada vez más complicada. Sobre todo con rentabilidades por dividendo cercanas a mínimos históricos e índices en máximos

Nosotros hemos seleccionado empresas del S&P 500 que tengan una rentabilidad por dividendo de más de un 3% -la media está en torno al 2%, en línea con el bono a 10 años de EEUU-, con un PER que sea, al menos, como el del conjunto del mercado y con una recomendación de comprar o sobreponderar.

De las 500 compañías que integran el selectivo, sólo 76 pagan más de un 3% de dividendo. Es decir, algo más de un 15% del total. Entre ellas destacan algunas del sector de la energía y la extracción de petróleo no convencional (US Shale) que, en algunos de los casos superan una rentabilidad del 15%. Hay que tener en cuenta que la energía en el mercado norteamericano supone un 15% de todas las emisiones de bonos high yield.

Si seguimos filtrando y eliminamos a todas aquellas compañías que no tengan una recomendación de compra o de sobreponderar, nos quedarían sólo 45 empresas.

Si queremos eliminar alguna más y sacamos de la lista a todas las que tienen un PER de más de 20 veces, es decir, ligeramente por encima de la media del mercado, nos quedarían tan solo 20 empresas.

Por dividendos. Las empresas que pagan más dividendos de esta lista son Philip Morris (4,8%), Verizon (4,6%) Y ConocoPhilips (4,1%).

Por potencial de revalorización si se mide el precio actual y el precio objetivo serían: Exelon Corporation (21%), Ford (20%) y Dardeen Restaurants (18%)

Por valoración. Las compañías de esta lista con un PER más bajo son: LyondellBasell Industries (9,9x), GameStop (10,2x) y Chevron (11,1x).

Las veinte compañías que entran en la selección se pueden ver en el siguiente gráfico. (Pinchar para ampliar)

Empresas seleccionadas


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