Simón Pérez, Director de Inversiones de Panoramia y profesor de EIAF, habla sobre la situación actual de los mercados y las oportunidades de inversión que hay en estos momentos.
 
¿Peligra el rally de final de año con el escenario que manejamos?

Nosotros hemos tomado la decisión de sobreponderar la renta variable europea y española en las carteras e incrementar el peso que mantenemos porque pensamos que va a haber un rally de final de año. Lógicamente quedan pocos días ya, pero creemos que van a ser positivos no solo por las caídas de los últimos diez días, no solo porque creemos que la situación macro sigue siendo buena en España y en Europa, sino por las elecciones. Un índice como el Ibex 35 sometido a un proceso electoral a nivel nacional lógicamente tiene volatilidad para los inversores para los analistas y para las valoraciones. En la medida en la que se resuelvan las elecciones y haya un resultado cierto y conocido, aunque sea malo sabemos de qué mal vamos a morir y eso reduce la volatilidad. Por tanto creemos que las elecciones deberían devolverle 1.000 puntos al índice. Creemos que no se justifica en absoluto un Ibex por debajo de los 10.000 puntos ni un cierre del año en negativo.

Creemos que el Ibex 35 debería cerrar anotándose un 5% o 6% en el año y por tanto estamos hablando de una subida de más de un 10% en los próximos 15 días. Pensamos que esto es lo que va a suceder. Me arriesgo mucho diciendo esto a plazo tan corto. Lo vemos bastante claro ahora mismo.

¿Los pactos post-electorales no le deberían pesar tanto al Ibex 35?

Evidentemente reducir la incertidumbre y conocer un resultado electoral va a ser bueno, pero más bueno cuanta más gobernabilidad se deduzca de ese resultado. Aunque no tan bueno en caso de un resultado de ingobernabilidad de cuatro principales fuerzas con unos pesos bastante similares que ninguna pase del 30%. Estaríamos hablando de un escenario complejo de posibles arduas negociaciones políticas de los próximos días o semanas que puedan alargar esta agonía un poco más. Pero en cualquier caso a corto habrá una mejora y a medio plazo también cuando se sepa quién va a ser investido presidente esperamos que haya otra mejora en el Ibex 35 y por tanto vemos valor perdido y por recuperar en España.

¿Qué podemos esperar para el Ibex 35 de cara el 2016? Lo digo porque la última vez que nos visitó hablaba de 15.000 puntos para el año que viene…

Seguimos creyendo que quitando la rémora de las elecciones debería estar el Ibex entre 11.000 y 12.000 puntos y seguimos viendo que no es descabellado que a finales de 2016 pudiera estar en torno a los 15.000 puntos. Hablamos de un 50% de rentabilidad una verdadera salvajada y una verdadera oportunidad. Por eso mismo esta mañana estoy haciendo que todos mis clientes que no tienen fondos de renta variable española en cartera la incluyan. Estamos utilizando el EDM inversión o el Aviva espabolsa como principales fondos para entrar en Europa en las carteras de fondos.

¿En este entorno qué sectores podrían ser más atractivos?

Lógicamente en un movimiento macro alcista reforzado por un movimiento técnico alcista y de rebote los sectores procíclicos como pueden ser la banca y la construcción son los que pueden dar mayores alegrías. Ahora bien, si fallamos en las previsiones van a suponer un mayor castigo. Entonces nosotros más que hablar de sectores, nos gusta más hablar de países. Creemos que España, Alemania, Reino Unido y Japón deben ser las principales apuestas en una cartera de renta variable. Y el que no tenga un 30% o un 50% o un 60% en renta variable distribuido en estos cuatro focos debe aumentar. Es un momento en el que tenemos que ponernos agresivos. Aunque parezca mentira en los momentos en los que vemos pánico son en los que tenemos que comprar y cuando pinta tan bien es cuando tenemos que deshacer cartera tras las fuertes subidas de octubre y noviembre.

¿Qué valores habría que tener en cartera para el año que viene?

Pensamos que los tradicionales valores del Ibex 35 como BBVA, Santander y Telefónica han sido muy castigados y podrían ser unas buenas oportunidades para un inversor medioplacista o largoplacista incluso para los inversores de dividendo. Al contrario nos mantendríamos al margen de Repsol por el momento. Veríamos también una posible entrada en DIA. Para gente más intrépida ArcelorMittal está cotizando en mínimos históricos y puede presentar un rebote considerable. Es un título que suele tener caídas muy fuertes pero también rebotes muy importantes. Y para los aventurados también algún banco fuera de BBVA y Santander.

¿Qué le parecen los bonos de Abengoa y la compañía en general? Lo digo porque la última vez que estuvo con nosotros señalaba que podían ser una buena oportunidad…

Respondimos a una pregunta que los bonos de Abengoa podían ser una buena inversión, pero no lo proponíamos. Es decir, sí que yo he sido muy impulsor de la inversión en bonos de Abengoa entre el 2009 y el 2012, e incluso el 2013, pero hace un año y medio deshicimos toda posición en bono español y en bono europeo en euros. Nos parecía una buena alternativa como nos sigue pareciendo el high yield. Los bonos de Abengoa están cotizando al 20% al 30% o al 40%; han caído de un 40% o a un 60% según el bono, mientras que las acciones han caído un 95%. Con los bonos estamos en una posición de menos riesgo que las acciones, pero lógicamente ha sido muy malo lo que ha sucedido con Abengoa. No los tendríamos en cartera pero si estuviéramos dentro los mantendríamos porque pensamos que es muy probable que el proceso acabe con una negociación de la deuda como FCC en septiembre de 2014. Que extiendan el plazo de la deuda cuatro o cinco años. Eso implícitamente le baja la calidad a la deuda, le baja la valoración en un mercado secundario pero no supone una quita real sobre los inversores.

En relación al high yield ya hemos visto como en Estados Unidos ha habido fondos que no han podido hacer reembolsos para evitar la quiebra. ¿Ve esto peligroso de cara al futuro?

Los bonos siempre hay que tener en cuenta que son menos líquidos que las acciones. Tomando el ejemplo de Abengoa hay dos acciones en este caso, mientras que en el caso de los bonos hay 10 o 15 bonos distintos a distintos plazos con distintos tipos de interés. El bono es más diverso. Hay más variedad de producto y hay menos volumen, los lotes son más grandes y por tanto los movimientos son más vertiginosos. Es posible que haya carencias de liquidez en un día puntual. Gestionando carteras de bonos de hace más de seis años me he encontrado con problemas de falta de liquidez en tres días. Lo normal es que haya liquidez. En estas semanas de fuertes caídas es normal que en determinados activos high yield no hayan tenido en un momento puntual liquidez. Pero no pensamos que eso sea lo habitual.

¿No lo verían como una antesala a un posible pinchazo de la renta fija como aventuran algunos?

El high yield va a corregir pero el tipo de interés que tiene se compone de dos elementos: tipo oficial del dinero y prima de riesgo. Mientras los activos de investment grade casi todo lo que ganamos es el tipo del dinero y hay una prima de riesgo muy pequeña; los activos high yield tienen mucha prima de riesgo. En un contexto de recuperación económica y de subida de tipos de interés los próximos cuatro o cinco años las primas de riesgo se van a seguir reduciendo en los activos de riesgo. La gente va a querer coger riesgo y esa doble pata va a jugar a favor en el movimiento de los bonos y puede compensar las subidas de tipos. Es decir un bono que hoy día te paga un 6%, te está pagando 0,5% el euríbor y 5,5% prima de riesgo. Por más que el euríbor suba al 2% o al 3% esos 500 puntos de prima de riesgo pueden bajar a 200 o 300 y neutralizar el movimiento. Mientras que con un bono alemán o americano estás vendido mientras se produzca una subida de tipos. Por eso mismo recomendamos nunca comprar emisiones de menos de 500 millones de euros.

¿Habría alguna oportunidad a raíz de la caída del precio del petróleo?

Nosotros nos atrevemos a hacer pocas previsiones en relación al precio del petróleo para los próximos dos años. La lógica nos dice que debería recuperar 40 dólares y mantenerse por encima de 40 dólares por barril, pero los consensos de las casas de analistas son más negativos. Ahora mismo no tomaríamos una posición clara. Intentaríamos estar al margen tanto de sectores que se perjudiquen como que se beneficien por esa subida o esa baja del petróleo. Ambas ideas nos dan miedo.