Miguel Ángel Bernal, economista y profesor del IEB, ahonda en cuáles son los desafíos que tiene la banca en estos momentos y cómo puede evolucionar su negocio con los retos de la actualidad. 
 
Para hacer un esquema más genérico, nos encontramos en un entorno global en el que los bancos centrales tienen tipos de interés muy bajos y que viendo cómo avanzan los acontecimientos, parece que va a ser así durante mucho tiempo. Si esto sigue así la situación va a empeorar para el sistema financiero. ¿Qué impacto vamos a ver?

En general podemos decir que los bancos en este momento tienen que definir su modelo de negocio a futuro y su estructura. Tenemos varios impactos dentro del sector bancario. El primero de todos es la legislación, el marco regulatorio, donde se incrementan las necesidades de capital. Hacer bancos estables y seguros está muy bien, pero eso es tremendamente caro. En segundo lugar, la situación económica no es la mejor del mundo. Nos lo dice Draghi y lo recuerdan cada día los tipos de interés que se han vuelto negativos. No estamos viendo que Europa vaya a salir rápidamente de esta situación y alguno de los países, como por ejemplo España o Alemania tienen un problema añadido que es el envejecimiento de la población que mete mucha presión. Si a todo eso le añadimos además que tenemos una entrada de las empresas fintech tenemos un mundo nuevo donde los bancos tienen un problema. Todo ello viene arrastrado por una situación que fue el estallido de la burbuja del crédito, donde a los bancos europeos les coge. Algunos como Bankia fueron intervenidos y saneados, y en este momento pueden andar por su propio pie. Y otros lo que hicieron como los bancos italianos o como Popular lo que hicieron fue ganar tiempo. El problema es que si esa situación de estancamiento se prolonga en el tiempo al final vemos lo que le ha ocurrido a Popular, que ha tenido que ampliar capital por un tercio del capital que tiene y por una fuerte dilución de beneficios.

Recientemente tenemos el problema de la banca italiana sobre la mesa que tiene 197.000 millones de euros de créditos dudosos que son impagables. ¿Saldrá al final Italia de este agujero con un rescate a la española o qué solución ve?

En la banca italiana se está intentando ya un rescate, lo que pasa es que se le quiere hacer con sordina. No como en el caso español que fue a pleno pulmón con una intervención. Entonces hemos visto que se intenta hacer un banco malo del que no nos han dado prácticamente explicaciones, pero tampoco vemos que se lleve a cabo. Lo que le pasa a la banca italiana, pese a no tener tanto inmobiliario o ladrillo como la española, es que tiene mucho préstamos de pequeña y mediana empresa. Desde el 2008 la situación ha sido de recesión y de falta de crecimiento. Lo único que se va a haciendo es que sin rentabilidad y morosidad se acumula el problema. Entonces creo que la banca italiana antes o después va a tener un rescate y se nos va a comunicar cuáles son sus términos.

¿Los bancos alemanes pueden atravesar un problema similar?

Sí, creo que la banca alemana especialmente lo que llamamos las cajas de ahorro alemanas tienen problemas. De los grandes bancos hemos conocido esta semana que Moody’s rebajaba la calificación crediticia a Deutsche Bank. Esta entidad se enfrenta a un nuevo modelo o reestructuración. No es que el banco no sea solvente. Pero lo que hablamos es un problema para los accionistas y para el modelo de negocio. Pienso que vamos a ver más noticias de bancos desgraciadamente.

Otro de los problemas es el espectro de las fintech. ¿Piensa que a las entidades financieras no les queda más remedio que transformarse o digitalizarse porque si no o bien desaparecerán o serán absorbidas?

Ahora mismo se está hablando mucho de fintech. Creo que de las fintech hay que diferenciar un escenario en el corto plazo y otro en el largo plazo. En el corto plazo las fintech no crea ningún problema a los bancos. Pero hay un problema de medio y largo plazo, que es la definición del modelo bancario. Y eso es realmente está el problema. Quizás eso lo podemos ver ya en este momento. Hay bancos en el mercado español como Bankinter, que ha presentado unos resultados maravillosos, o BBVA, que los resultados dijeron que fueron muy modestos, o ahora la sorpresa de Banco Popular donde reconoce que ese retraso en acometer la reestructuración del ladrillo le ha generado un problema que podía degenerar en que podía tener que haber sido intervenido por pérdidas. Entonces, fintech sí, lo tenemos encima de la mesa. Pero ya ha habido otras transformaciones como el mercado alternativo de renta fija. El MARF cada vez camina con nuevos volúmenes. Insisto que el problema es cuál es el modelo de negocio que van a tener los bancos y cómo se lo van a presentar a sus accionistas. Creo que el banco no puede ser lo que era y que va a tener que va a tener que sentarse con sus clientes y decir, yo te acompaño en sus aventuras y ofrecerte todo tipo de servicios financieros. Pero el modelo actual creo que está absolutamente agotado. Eso es lo que estamos viendo ahora.

Sobre el sector bancario español hay varios desafíos en liza. Entre ellos muchas entidades han anunciado su intención de recortar red de oficinas. ¿Queda mucho por hacer en este sentido?

Había un dicho que decía que España es el país con más bares y oficinas del mundo. Lo que está ocurriendo es que en primer lugar los bancos en general salvo algunos muy marcados lo que tienen es una sobrecapacidad en personal, en oficinas, que se van a tener que acometer profundos cierres de oficinas y esta vez los movimientos de personal no van a ser con prejubilaciones sino que se va a ir hacia EREs. Hay bancos que ya han dicho que van a cerrar el 75% de las oficinas. Eso es salida de la gente. Hay que acometer reducciones en todo lo que son los servicios centrales. La banca va a pasar por una refundación. La banca también está preocupada por todo el tema de medios de pago. En el futuro vamos a pagar con el móvil, no va a ser necesaria una tarjeta. Ahí empiezan los grandes enigmas. Un Alibaba, un Google, un Apple, son grandes competidores. Ese es uno de los primeros problemas que tiene la banca. A la banca le van a quitar una parte de la tarta porque es la que en estos momentos lo controla. Es muy llamativo como los bancos americanos venden los negocios de las tarjetas de crédito. Lo están haciendo ahora constantemente porque es un negocio en extinción.

Otro de los asuntos que vemos actualmente es la necesidad de financiación que muchos bancos tienen, como es el caso de Banco Popular. ¿Piensa que veremos más ampliaciones de capital en otros bancos españoles?

Sí, creo que algunos de los bancos españoles todavía pueden tener alguna. Pienso que no va a haber en el corto plazo. Si nos vamos a una situación de estancamiento o de bajo crecimiento los problemas van a volver a la banca y van a tener que hacer nuevas ampliaciones. Entonces yo creo que vamos a ver alguna ampliación más de capital. Incluso hay mucha gente que cuestiona si es suficiente la ampliación de Banco Popular. Por ejemplo, en menor medida Banco Sabadell o LIberbank es posible que en el futuro tienen que llevar a cabo alguna modesta ampliación de capital. Hay que recordar a la gente que estamos pendientes de que salgan a cotizar dos grandes bancos. Una es Ibercaja, que ha estado tradicionalmente muy bien gestionada, y también Unicaja, que no es de la misma dimensión. Es posible que se vean emisiones títulos de renta fija pero de capital.

Por otro lado, también ronda la necesidad del sector de que haya movimientos corporativos. ¿Los ve en el medio plazo? ¿Qué bancos españoles son candidatos a unirse?

Aquí hay que ver si es necesario que los bancos ganen tamaño y yo creo que depende del modelo de negocio. Si me voy a un modelo de negocio como el de Banca March, no lo veo fusionándose, porque tiene una estructura y modelo de negocio muy bien definidos. Además cuando llego la moda de ser grande Banca March lo desechó. Hay otro modelo de negocio que es el de Bankinter. Tampoco veo que Bankinter tenga que fusionarse. Es más, está demostrando que todavía la banca, pero una banca nueva y muy clara, se puede hacer. Luego está la banca tradicional que pueden ser los bancos del Ibex, quitando a Bankinter. Ahí ya tenemos una fusión que nos han dicho que está firmada que es la de Bankia con Banco Mare Nostrum. Eso dependerá un poco de las elecciones. ¿Pero sí podemos ver más fusiones en los bancos? Claro que sí. El BCE lo ha dicho. En los bancos de los grandes números y los grandes préstamos lo vamos a ver. Ahora bien, creo que no van a ser ya, quitando algún caso, a nivel nacional sino a nivel trasfronterizo.

¿Por qué nombres de bancos españoles se puede apostar a largo plazo?

Más que bancos yo le diría a los inversores que se decanten por modelos de negocio muy bien definidos y que en este momento se vea la rentabilidad. Si yo me enfrento a los grandes del Ibex me enfrento a que ese modelo de negocio ya no da. Lo estamos viendo, no da ni por margen, no da porque la economía no está creciendo y porque hay un nuevo marco de negocio. Esto es redefinir el marco de negocio. El problema de Santander o BBVA lo tiene precisamente en España y en Europa.