En estas sesiones tan volátiles, los inversores que quieran “droga dura” pueden mirar a los chicharros cuyas acciones valen menos de un euro. Su precio y su baja capitalización han ayudado, en algunos casos, a que hayan cosechado importantes revalorizaciones en el año. ¿Cuáles son esos valores?

Antes de nada, indicar que estas inversiones nos son aptas para todos los perfiles de inversión, solo para los más avezados, pues no debemos olvidar que la baja capitalización de estos valores y su escaso precio por acción se convierten en el cóctel perfecto para que su cotización pueda saltar por los aires y caer al infierno en cuestión de sesiones.

DOGI
La textil catalana se ha convertido en el chicharro cuyas acciones valen menos de un euro que más ha rentado en el año. Acumula una subida cercana al 50% en estos casi nueve meses. La historia reciente de Dogi poco tiene que ver con lo que era antes de caer en el concurso de acreedores y de que Sherpa Capital la reflotara para recuperar su sitio en el parqué el verano de 2014. Ahora sus acciones intentan enterrar el pasado dejando atrás cinco años de suspensión de cotización y otros tantos anteriormente cayendo. Ahora Dogi se pavonea de ser una acción rentable, pues la revalorización de este ejercicio (casi el 50%), se queda pequeña si pensamos que, desde junio del año pasado sube un 268% (no libre de vaivenes).

Actualmente Dogi se está peleando con la crítica zona del euro por título. Cotizar por encima de este nivel no sólo es una clave técnica, también reputacional. Si lo consigue, podría subir hasta los máximos del año en 1,22 euros. Por abajo, si pierde la directriz alcista que inició en su nueva andadura en bolsa podría retroceder a los mínimos del año en 0,61 euros.

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QUABIT
Ojo con esta acción. Aquí podemos palpar lo peligroso que es invertir en chicharros, pues si miramos el balance del año vemos que Quabit se ha revalorizado más de un 30%. Sin embargo, desde que marcara máximos anuales en abril en los 0,147 euros, pierde un 26%. Además, desde ese punto ha caído a plomo, dibujando una fuerte pendiente bajista que converge con la directriz alcista que nació a comienzos de año en los 0,09 euros. Además, este precio también se corresponde con el retroceso de Fibonacci del 61,8%. Por tanto, este nivel se plantea como clave para el medio y largo plazo. Sin embargo, Quabit cotiza un 26% por debajo de él y apunta a los 0,007 euros como próximo objetivo bajista.

Además, Quabit está en una situación complicada, con su principal accionista, el Grupo Rayet, saliendo del concurso de acreedores, y ampliando capital en repetidas ocasiones. De hecho, en los últimos doce meses ha arrojado al mercado más de 63 millones de acciones nuevas, con el consiguiente efecto dilutivo sobre los antiguos inversores.

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REALIA
La revalorización que acumula Realia este año se eleva al 30% y eso que las ofertas de OPA que le han llovido es los últimos tiempos la valoraban muy por debajo de su cotización. Recodemos que en julio los minoritarios rechazaron los 0,58 euros que ofrecía Carlos Slim por la inmobiliaria y que, anteriormente, Hispania se había quedado fuera de juego ofreciendo 0,49 euros.

Ahora Realia cotiza en torno a una zona clave 0,67-0,70 euros. ¿Por qué es tan importante? Porque en este punto se cruzan la directriz bajista que nació en el otoño de 2014, con la directriz alcista que ha guiado sus movimientos este año. Si acaba por romper esta directriz hacia abajo podría descalabrarse hasta los mínimos del año en 0,51 euros (por debajo de la oferta de Slim, pero no de la de Hispania). Por el contrario, si este movimiento se acaba solucionando al alza, quebrará la directriz bajista abriéndose camino hasta los 0,80 euros.

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