La sospecha se cierne sobre ellos de manera permanente. Y seguro que si pusieran un circo, poco menos que les crecerían los enanos. Los grandes bancos españoles sacan pecho y aseguran que mantendrán la rentabilidad por dividendo del año pasado, los expertos no lo tienen tan claro. Donde dije digo…. ¿Diré después Diego?
La Junta general de accionistas del Banco de Santander es el escenario perfecto. El presidente de la entidad, Emilio Botín anuncia que su objetivo este año es mantener el beneficio neto recurrente obtenido en 2008, que fue de 8.876 millones de euros, así como el dividendo destinado a retribuir a los accionistas, que ascendió a 4.812 millones de euros. Tirando de refranes, del dicho al hecho hay un trecho… Y es que no está tan claro que estas intenciones puedan mantenerse dado el contexto de falta de liquidez que envuelve al sector financiero. Fijando la vista en el primer banco español, Jorge del Canto, analista independiente hace referencia a las palabras del vicepresidente y consejero delegado del Santander, Alfredo Sáenz advirtiendo de que tal y como está la economía, “toca replegarse a los cuarteles de invierno”.

Santander y BBVA

Es momento –según el experto- de analizar estas palabras y tener en cuenta que “hay que dotarse de mayores reservas”. El analista mantiene que también “los dos grandes bancos van a tocar su dividendo” porque la morosidad es la principal losa que empuja hacia los recortes. “Rondamos el 4% y alcanzará el 6% este año con lo que necesitarán más provisiones”, además “la liquidez en el mercado interbancario está mal” y, “o la obtienes de los beneficios o lo tienes mal”. Aún así, el presidente del Santander ya se ha preocupado de salir a la palestra para recalcar que el dividendo por acción con cargo a 2008 será de 0,65 euros por títulos, igual que el año anterior y “abonado íntegramente en efectivo”. La frase parece –y sólo parece- ir en forma de indirecta para Francisco González, presidente del BBVA. La entidad vasca optó para reforzar su capital por pagar en acciones del banco el último dividendo que le restaba con cargo al pasado año y rebaja en un 30% la proporción del beneficio de 2009 que repartirá entre sus accionistas. Javier Barrio responsable de ventas institucionales de BPI pone los puntos sobre las “íes”, advierte de que “BBVA y Santander ya han tocado sus dividendos”, “la entidad vasca lo pagará en acciones y Santander ya ha propuesto elegir al accionista la posibilidad de cobrarlo en acciones”, así que “mucho cuidado”.

La morosidad es el principal caballo de batalla al que se enfrentan los bancos para verse obligados a recortar o eliminar su dividendo. Óscar Moreno, gestor de fondos de Renta 4 hace hincapié en este punto, “no es descartable que veamos en los próximos ejercicios recortes en los dividendos si la tasa de morosidad sigue incrementándose”. Aunque el gestor diferencia en el sector financiero español dos grupos, “los dos grandes bancos, BBVA y Santander e incluso Banesto que no prevemos que vayan a rebajarlos y tienen una rentabilidad por dividendo que ronda el 5%, más incluso el Santander” y “los pequeños y medianos bancos, en menor medida Bankinter que sí creemos que podrían recortar o eliminar en algún caso el dividendo”. Diego Herrero director de renta variable de Gestifonsa está de acuerdo en discernir entre la banca mediana y los dos colosos financieros españoles. Mantiene que “los dos grandes bancos no reducirán el dividendo e intentarán incrementarlo”. Sin duda los accionistas son uno de los ejes claves de las compañías y su cuidado es uno de los objetivos de todos los núcleos ejecutivos de las empresas.

Atención al segundo trimestre

Las miradas están puestas en el segundo trimestre, cuando llegue el anuncio de dividendos de los resultados del pasado año. Y tal y como recuerda Jorge del Canto, “incluso el Banco de España ha pedido prudencia en las presentaciones de resultados y reclama que se haga un esfuerzo para incrementar las provisiones voluntarias”. Esta misma semana el Gobernador del BdE reiteraba que las entidades notarán una presión a la baja en sus resultados por la morosidad e insistió en que deben reducir costes y reestructurarse si reciben ayudas para superar la crisis.

No es menos cierto que las entidades están captando dinero emitiendo preferentes pero “Moody’s ya ha advertido de que esa forma de captar capital no le gusta demasiado”, apunta del Canto. La propia agencia de calificación ha rebajado el rating de 25 entidades españolas y el de BBVA y Santander lo tiene “en vigilancia”. El experto explica que “si se mantienen las políticas de dividendos y no se amplían los márgenes y no se mejoran las provisiones voluntarias, estaría en juego la calificación”.

Sin embargo estamos ya casi cansados de oír que la magnitud de la situación es excepcional, y no por mucho repetirlo es menos cierto: vivimos la crisis más profunda desde la II Guerra Mundial. Echar un vistazo al sector financiero mundial es sinónimo de nacionalizaciones, rescates millonarios, quiebras… Salvo en nuestro país donde, de momento, salvan en cierta medida el tipo. Javier Barrio apunta, haciendo referencia a la banca doméstica que “tiene un riesgo elevadísimo de que recorten la retribución al accionista porque viendo cómo se están elevando las tasas de morosidad y por tanto los niveles de provisiones me parece una temeridad seguir pagando dividendo”. Si “miramos al sector financiero mundial, en EEUU y Europa hemos visto como hay entidades que se han desplomado, han tenido que ser intervenidas”, y teniendo en cuenta que “la economía española es la que más va a sufrir y tiene una estructura de endeudamiento de las familias, de cargas hipotecarias y de burbuja inmobiliaria es mayor” así que es previsible que los problemas sigan acechando a nuestro sector bancario. “No hay más –explica el experto- si tienes una economía que ese desploma, con cuatro millones de parados, las familias con el agua al cuello… La banca, sobre todo la doméstica va a sufrir mucho”.

Recortar dividendo, una “buena opción”
 

El experto va más allá expone que si alguna entidad saliera a la palestra para decir que lo elimina, me parece una medida acertada y viendo cómo está evolucionando la coyuntura macroeconómica, me parecería una medida de cautela tomar una decisión de este tipo”. Es cierto que “la reacción primera del mercado sería negativa, pero el gestor de una compañía no puede actuar en función de lo que crea el mercado, sino en función de lo que sea mejor para su compañía”. Barrio reitera, “si existe la posibilidad de que tengan que acometer más ampliaciones de capital, el pago de dividendos me parece temerario”. Al final se trataría de cumplir aquello de que “banco precavido vale por dos”, “en el futuro tal vez no sea para tanto –matiza Barrio- pero si ahora utilizo ese dinero para dotarme de liquidez y después si veo que no me hace falta, ya repartiré un dividendo extraordinario”.

De momento, entre la banca doméstica Popular ha anunciado que recorta su dividendo en metálico. En julio repartirá una acción por cada 50 títulos en concepto de devolución de prima de emisión, una estrategia parecida a la de BBVA. Óscar Moreno recuerda que “la rentabilidad por dividendo media de los bancos que cotizan en el Ibex 35 es del 5%” –en el caso de Popular fue del 6,45% el pasado año” y “con unos tipos de interés tan bajos sería bueno que la recortaran en torno a un 15, 20% en un ejercicio de transparencia y para evitar especulaciones relacionadas con posibles ampliaciones de capital”.

Josep Oliú, presidente del Banco Sabadell apostaba a comienzos de este año por “mantener el dividendo tanto en 2009 como en 2010” porque “es lógico que el accionista pueda recibir un dividendo en un año en que las cosas han ido relativamente bien”; la entidad ganó un 14% en 2008 por provisiones extraordinarias y dotaciones y su rentabilidad por dividendo se situó el pasado año en el 4,7%. Según los expertos los recortes podrían ser del 18% menos en el caso de Sabadell y Popular, casi del 10% en Bankinter y de poco más del 5% para Banesto.


Las perspectivas del sector no son muy halagüeñas pero no es menos cierto que la política de cuidado de los accionistas es una de las preocupaciones principales de las compañías –bancos y no bancos-. Repitamos este reportaje dentro de un año, y sólo entonces sabremos si donde se dijo digo, después se dice Diego.