Durante gran parte del año, el sector de la energía ha ido a la zaga del S&P 500 en Estados Unidos. Sin embargo la subida del precio del petróleo parece consolidarse y la posibilidad de que la OPEP continúe alargando el periodo de recorte de producción no hace nada más que confirmar las teorías de aquellos que esperan que el precio del barril se mantenga estable alrededor de estos niveles.

El precio del petróleo se ha situado en máximos de dos años en las últimas horas tras las noticias conocidas en las últimas jornadas. Primero, la reunión del ministro del petróleo de Arabia Saudí con otros ministros de países productores, terminó con la decisión de seguir reduciendo la producción.

Este mismo fin de semana, las noticias que venían del reino Alauí encendían las alarmas. Alrededor de 60 personalidades, entre ministros, príncipes y empresarios han sido apartados y demandados por corrupción, uno de ellos, el famoso Príncipe al-Waleed bin Talal, miembro de consejos de grandes compañías no solo en su país, sino en Wall Street.

Unos movimientos que se producen apenas cinco meses después de que el Rey Salman eligiera a Mohammad Bin Salman (MBS), como heredero.  Nadie duda de que se puedan producir cambios también en la política de petróleo. Se prevé que continúe reduciendo la producción durante el año que viene, de cara a la salida a bolsa de la empresa estatal Aramco, la que será la OPV más grande de la historia. En este entorno, hay quienes piensan que los próximos meses pueden ser positivos para la industria petrolera.

Si sirve como ejemplo, estas son las compañías que recomiendan comprar los expertos de Merrill Lynch dentro del sector:

Chevron:  Destacan en la firma que es una buena opción para inversores más conservadores que quieran una opción de más largo plazo. Es una de las mayores compañías del sector a nivel mundial y tiene presencia en toda la escala de negocios, desde la extracción a la petroquímica.

Además, la compañía tiene una  rentabilidad por dividendo del 3,73%. En la firma le dan un precio objetivo de 125 dólares por acción, lo que implica un potencial de algo menos de un 9% desde los niveles actuales de cotización.

Exxon: La firma lleva una caída de más de un 15% en lo que va de año. La mayor compañía petrolera integrada del mundo se caracteriza por la solidez de su dividendo, que ha elevado sin excepción durante los últimos 75 años.  En estos momentos, sus títulos ofrecen una rentabilidad por dividendo de casi el 3,7%. Los analistas le dan un precio objetivo de 90 dólares por acción, superior al del consenso. A esos niveles, la compañía tendría un potencial del 9%.

Occidental Petroleum: es una de las petroleras domésticas con mejor rentabilidad por dividendo en Estados Unidos. La empresa no ha dejado de retribuir a los accionistas desde 1975 y  no deja de subir el dividendo desde hace 15 años.

En estos momentos ofrece una rentabilidad por dividendo superior al 4,5%. En Merrill Lynch le otorgan un precio objetivo de 76 dólares por acción, superior al consenso, lo que le daría un potencial del 10%.

Royal Dutch Shell es otra de las petroleras a las que estos analistas le dan una recomendación de compra.  No solo es que los resultados hayan continuado sorprendiendo positivamente a los expertos  incluso en este contexto de bajos precios, sino que su rentabilidad por dividendo está por encima de la media.

En estos momentos, sus accionistas reciben una rentabilidad por dividendo del 5,30 y en la firma le dan un precio objetivo de 69 dólares por acción, lo que implica un recorrido al alza de casi un 8%.

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