Luces, colores llamativos, melodías metálicas y repetitivas… La bolsa se llena de colorido para recibir a Codere, la primera empresa de juegos de azar que llega al parqué. Debuta una semana antes de lo previsto y lo hace con las cosas muy claras: recaudar fondos para afrontar compras y continuar su expansión. Las cartas están sobre el tapete y, según los expertos, cuenta con algunas muy buenas: no tiene comparables en nuestro país y hace gala de un fuerte crecimiento. Pero también hay puntos flacos, como su elevado PER o la incertidumbre que generan los litigios que afronta en Italia. Sea como sea, en su primera apuesta gana. Se revaloriza en su estreno un…………………………..por ciento. Eso sí, apostaba desde la parte baja de la banda orientativa, desde los 21 euros.
La española Codere innova en su llegada al parqué, no sólo porque es la única de su sector, sino porque debuta antes de lo previsto, algo inusual y que se explica por dos factores. Primero porque la demanda había cubierto con creces la oferta – en 1,9 veces- y, segundo, porque la empresa de juegos de azar quería aprovechar el momento dulce que atraviesa la bolsa española. Y a fé que lo ha conseguido, ya que en su debut bursátil suma un…………………………por ciento y cierra en los……………..euros. Codere, multinacional de referencia en el sector del juego privado en Europa y Latinomérica, ha llegado a la bolsa a través de una OPV y una OPS dirigidas tan sólo a institucionales y después de dos intentos fallidos en 1999 y en 2005. Cuenta con un free-float superior al 25 por ciento y prevé destinar los fondos que obtenga con la operación al pago del 49 por ciento de ICELA y a la adquisición de la participación de un accionista minoritario en las distintas filiales en las que está presente Codere México. Si hay “excedente”, la compañía señala que lo invertirá en crecer y no en reducir deuda, un factor que los analistas destacan como una de sus debilidades. Pero hay más… y también puntos a favor. Puntos fuertesJosé Lizán, analista de NordKapp, señala que pertenece a un sector sin representación en la bolsa española, con lo que “siempre le puede venir bien a muchos inversores para diversificar” y, lo más importante, el suyo es un sector que “no tiene nada que ver con lo que el mercado identifica ahora como riesgo”. De hecho, la compañía se “ ha vendido” como un valor refugio y de alto crecimiento, que genera mucha caja y que cuenta con una sólida estructura de negocio. Bettina Gallego, analista de Inversis apunta a su favor el fuerte crecimiento que muestra Codere y que prevé seguir mostrando: la compañía espera ganar 35,8 millones de euros este año, 60,4 millones el que viene y 99,5 en 2009. Estimaciones que se basan en el elevado potencial de los mercados en los que está presente, aunque la compañía quiere seguir aumentando tamaño y no descarta nuevas compras, si se encuentra con oportunidades atractivas. Está abierta a adquisiciones sobre todo en Italia y España –dado el grado de atomización del sector- y, en menor medida en Latinoamérica. Codere pretende encontrar otro de sus puntos fuertes en la bolsa y tiene que ver con la transparencia. Estar en el mercado implica “no ser opaco” y eso le ayudará a la hora de obtener licencias y de hacer negocios con los Estados. Codere piensa que la bolsa le dará “un sello de calidad” y que tendrá un mejor acceso a los mercados de capitales. Además, afirma no estar interesada en entrar en Internet, porque no hay regulación en el segmento de los juegos de azar. Puntos débiles Pese a las ventajas apuntadas, muchos expertos no lo tienen claro con la compañía. No dudan de que su salida puede salir bien a largo plazo, pero entienden que hay demasiadas incertidumbres en el horizonte. El principal recelo llega de lado de los litigios que tiene abiertos en Italia con el Tribunal de cuentas –podrían suponerle 50,9 millones de euros-, mientras se enfrenta a una disminución de ingresos de la actividad de máquinas recreativas en ese país. Pero hay más cosas. Leonardo Lara, gestor de fondos de Metagestión, destaca que “depende demasiado del ciclo”, que “cotiza a un PER alto, entre 130-160 veces” y que “es difícil de valorar”. David Ardura, de Gesconsult destaca que se encuentra en un sector muy complicado, “dependiente de la regulación de países distintos”, por lo que recomienda cautela con la compañía. Además, los expertos insisten en los riesgos derivados de las operaciones de endeudamiento, a pesar de que la empresa reafirma que su objetivo es mantener sus calificaciones crediticias. Esto implica que podría aumentar su deuda, siempre que la mantenga en su actual proporción respecto al EBITDA (resultado bruto de explotación). A finales del mes de junio la compañía contaba con una deuda bruta de 697 millones de euros. Y otra cosa, el inversor debe saber que Codere no tiene previsto pagar dividendo ni a corto ni a medio plazo, porque no ve lógico repartir cuando se está creciendo. Codere Codere fue fundada en 1980 por la familia Martínez Sampedro, grupo gestor de máquinas de ocio, y por los hermanos Franco –ya fuera de la compañía-, dueños de recreativos Franco, uno de los mayores fabricantes de máquinas recreativas en España. Veintisiete años después, Codere gestiona más de 49.000 máquinas recreativas, 124 salas de bingo, 56 salas de apuestas deportivas, 2 hipódromos y 5 casinos en España, Italia, Argentina, Brasil, Colombia, México, Panamá y Uruguay. Se trata de la sexta compañía que sale a bolsa este año, tras el estreno de Clinica Baviera, Realia, Solaria, Almirall y Criteria. Las apuestas están echadas, las fichas en el tapete y la compañía en el parqué: no deja se ser otro juego.