Este martes Bankia escribe otro capítulo de su negra historia al comenzar a cotizar las acciones de su última ampliación de capital. Si creía que lo había visto todo en este título, los expertos dicen que realmente será a partir de ahora cuando asistamos a lo peor. Así pues, todos aquellos accionistas, provengan de donde provengan (accionistas directos, inversores de híbridos canjeados, Frob…) todos tienen qué perder a partir de ahora:

Mientras que a los inversores mayoristas sí se les dio opción a canjear preferentes por deuda senior, en lugar de acciones de Bankia, a los indefensos preferentistas minoristas se les ha obligado a canjear sus activos por títulos cotizados. Además, los minoristas, ya de entrada, tuvieron que asumir una quita de entre el 20% y el 60% de sus híbridos, a lo que habrá que añadir un agujero mayor derivado de la previsible caída de cotización de estos títulos a partir de hoy. De hecho, si tomamos como referencia el precio de cierre de ayer (0,60 euros), desde el canje hasta la víspera de comenzar a cotizar estas acciones, ya estarían asumiendo una pérdida superior al 50% del valor de estos títulos. (Ver: Popular y Bankia los que más acciones propias acumulan)

Todos aquellos inversores mayoristas que tuvieron el privilegio de poder quedarse con deuda senior (los últimos que cobrarían si Bankia quebrase otra vez), quizás puedan recuperar su inversión inicial, sin embargo, los preferentistas minoristas, ahora convertidos a accionistas, pocas esperanzas tienen. Para más INRI, el jueves de la semana pasada vimos un desplome total de Bankia debido a que los inversores institucionales (bancos y brokers) que habían acudido al canje dieron órdenes de ventas masivas de sus acciones, a sabiendas que la compraventa de los títulos tiene un plazo de 3 días para liquidarse (un broker, puede vender acciones que no tiene, simplemente tiene 3 días para comunicarlo). Como explica Luis Francisco Ruiz, director de análisis de Estrategiasdeinversion.com, “los institucionales han realizado así una cobertura perfecta de sus acciones pues, al menos, han salvado las pérdidas que comprende la caída desde los 1,35 euros del canje hasta los precios de hoy”. Esto vendría a suponer lo mismo que ponerse corto, pues no tenían las acciones hasta este martes. Ésta ha sido la única opción de ponerse bajista que ha dado Bankia en los últimos meses porque no ha habido casi títulos en préstamo y los intereses que se cobraban eran tan altos que se comían los beneficios de esta inversión y no interesaba. Sin embargo, aunque han cubierto sus posiciones del desplome inicial de hoy, de lo que hagan los títulos que han recibido este martes nadie les salva.

MAYORES COMPRADORES Y VENDEDORES DE BANKIA (J 23-V 24 MAYO)

Fuente: Bloomberg

Frente a este trato de favor, los inversores de a pie desconocen o se les niega la posiblidad de realizar esta operación. Ahora, el inversor minorista, atado de pies y manos, se pregunta ¿cuánto tendría que subir Bankia para recuperar su inversión inicial? La acción debería remontar un 125% para volver a cotizar a 1,35 euros (precios a los que se canjearon preferentes y deuda subordinada por acciones) + entre un 20-60% adicional para remontar la quita inicialmente asumida por el canje, es decir, deberíamos volverla a ver a Bankia cotizando entre los 1,65 y 2,15 euros (dependiendo de si la quita inicial sobre las peferentes fue más cercana al 20 ó al 60%). Porcentualmente, esto supondría una astronómica subida en bolsa entre el 175% y el 258%. Teniendo en cuenta la situación fundamental de Bankia y los pronósticos bajistas de los expertos, esto se hace harto complicado.

De hecho, el gráfico que Bankia nos dejaba ayer, antes incluso de la puesta en circulación hoy de los 11.500 millones de nuevas acciones (representan casi el 60% de su capital), una marcada tendencia bajista. Técnicamente podría encontrar soporte en 0,50 euros pero, según indica Gisela Turazzini, co-fundadora de Blackbird, “la cotización se encuentra en un proceso de aceleración tendencial bajista y, mientras no sea capaz de superar las líneas de aceleración, las caídas pueden continuar. Además, el valor de una empresa quebrada es cero. Difícil de asumir, pero cero”.

COTIZACIÓN BANKIA:

Fuente: Infobolsa

Pero en Bankia no sólo los inversores provenientes del canje obligatorio son víctimas, también los accionistas que entraron en la entidad al comienzo de su andadura bursátil. Aquellos que se convirtieron en ‘bankeros’ por, al menos, 1.000 euros (como rezaba la campaña de lanzamiento de la OPV para minoristas), ahora ven esfumada su inversión prácticamente por completo. Un inversor que comprara acciones de Bankia a los 3,75 euros a los que debutó en el parqué (lo que ya suponía un descuento de 60,8% sobre el valor en libros) y aún no haya vendido, acumulaba a cierre de ayer unas pérdidas del 84% en su inversión.

Ahora que llega la avalancha de nuevas acciones a Bankia, ¿qué hacen estas víctimas? Parece que lo más sensato, descontando que seguirá cayendo la acción, sea vender, pero Luis Lorenzo, analista de Dif Broker, aconseja no vender en un primer momento, ya que “habrá muchas órdenes de venta, lo que hará que el valor pueda tener problemas para vender y casar precios. Esperaría a que pasaran los primeros minutos al menos”. Posteriormente, Jorge del Canto, analista independiente, supone que “los minoristas mayoritariamente venderán porque su misión será asegurar lo máximo posible y poder iniciar una reclamación judicial por la diferencia entre lo que pusieron y lo que están reclamando en bolsa”. En este sentido, recomienda iniciar una reclamación individual y personal, no a través de asociaciones colectivas, “ya que no se va a emitir una sentencia a favor de todo un colectivo, cuando dentro de éste haya inversores culpables y no culpables –que realmente sabían lo que compraban y su perfil era apropiado-“

El epitafio de estas nuevas acciones está irremediablemente escrito. Aunque Bankia ya ha anunciado que comprará autocartera (su matriz BFA –controlada al 100% por el FROB/Estado español- comprará 2.350 millones de acciones a unos 280-290 millones de euros) con el objetivo de dar salida a las órdenes de venta masivas que se esperan, el valor no podrá ser aguantado. Ya se encuentra en caída libre y seguirá así pues, según Miguel Ángel Bernal, profesor del IEB, “el precio de la acción tenderá a igualar el de la entrada del FROB, al ser el mayor accionista”. Recordemos que el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) valoró las acciones de Bankia en 0,01 euros para la conversión de participaciones preferentes. Sobra decir que a ese precio, tanto los inversores de sus inicios, como los preferentistas conversos, estarían perdiendo el 99% de su inversión. De hecho, según las leyes de la CNMV, el valor mínimo al que puede cotizar una compañía en nuestro mercado es un céntimo. Estaría pues en tela de juicio la pervivencia de Bankia en bolsa por razones técnicas, aunque no parece muy factible que esto suceda, ya que parte de su salida a flote tiene que financiarse por este mercado y que el FROB permanecerá en el accionariado hasta que recupere su inversión. Esto nos lleva a preguntarnos, ¿cuándo saldrá el Estado de Bankia? Según Miguel Ángel Bernal, “Bankia va a servir de comodín para que el FROB no cueste dinero a los contribuyentes. En este sentido, el FROB pretenderá ganar en las acciones de Bankia lo suficiente para devolver la inversión a los fondos MEDE (13.459 millones) + los intereses del préstamo europeo + la inversión en NCG Banco y Catalunya Banc (recibieron inyecciones por valor de 6.500 y 9.000 millones, respectivamente)”.

No obstante, según Jorge del Canto “realmente Bankia no vale ni 1.35 ni 0,01 euros. Si ponemos en relación los casi 24.000 millones de euros de las ayudas recibidas entre el precio de la acción, nos da un valor por acción de -2,4 euros”. Eso sí, una vez el Estado y los inversores se hayan comido el agujero de Bankia, la entidad prevé volver a beneficios este año. De hecho, el consenso recogido por FactSet pronostica que la entidad presidida por Goirigolzarri cierre 2013 con un beneficio neto de 546 millones de euros y, según los pronósticos de la propia financiera, en 2015 ya ganará 1.200 millones de euros. Eso sí, aunque los inversores vean que Bankia retoma la senda de las ganancias, que no se hagan ilusiones con recibir parte de éstos en dividendos, pues el plan de reestructuración de Bruselas no permitirá a la entidad repartir retribuciones hasta 2014.