La Fundación para el Avance de la Libertad (FUNDALIB) ha desdeñado la propuesta de financiación autonómica presentada por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, alertando de que esta reforma "debilita la competitividad fiscal y refuerza un sistema redistributivo cada vez más centralizado".

Así ha reaccionado el 'think tank' económico al nuevo modelo de financiación autonómica que presentó hace unas semanas el Gobierno central, concluyendo que este sistema "no se trata de una buena política pública" y criticando que no avanza "hacia un modelo de federalismo fiscal sólido y eficiente".

Además de alertar de que el nuevo plan de financiación "responde más a una estrategia política que a un verdadero intento de fortalecer la competividad fiscal", FUNDALIB también critica que el nuevo modelo "no profundiza en la descentralización de las decisiones tributarias", sino que las "subordina" al principio de ordinalidad.

"Aunque esta lógica pueda parecer equitativa en apariencia, en la práctica actúa como un mecanismo que bloquea la competencia fiscal entre territorios", añade el 'think tank' en un comunicado.

Bajo su punto de vista, el principio de ordinalidad vincula las transferencias recibidas no a la eficiencia, la productividad o la buena gestión, sino al volumen absoluto de recaudación. "El resultado es un fuerte desincentivo a la diferenciación fiscal y a la competencia entre territorios".

INCENTIVOS QUE PERJUDICAN EL CRECIMIENTO

En cuanto a los nuevos tributos, FUNDALIB cree que generan incentivos "especialmente perjudiciales" para el crecimiento económico. "Las comunidades pueden incrementar estos impuestos, quedarse con el 100 % de la recaudación adicional y, al mismo tiempo, mejorar su posición en el ranking ordinal. Esto crea un doble incentivo para subir impuestos, dando lugar a una espiral de presión fiscal sin contrapesos competitivos", añade.

En este contexto, la Fundación critica que la mayor recaudación se produce dentro de un marco más restrictivo. Bajo su punto de vista, las comunidades ganan recursos, "pero pierden libertad real de decisión, al verse forzadas a recaudar más para recibir más fondos".

"La situación se agrava aún más con el anuncio de la ministra de adoptar medidas para impedir que las CCAA puedan bonificar el impuesto de sucesiones y donaciones, eliminando una de las principales herramientas de competitividad fiscal regional", agrega el comunicado.

CONTRA LAS ASPIRACIONES FEDERALES

Por todo ello, la FUNDALIB considera que la propuesta de financiación contrasta "abiertamente" con las aspiraciones federales que históricamente ha defendido el PSOE, ya que los incrementos en la cesión de tributos son mínimos y podrían haber sido sustancialmente mayores si la descentralización fiscal fuese un objetivo real.

"El empeño por eliminar la competencia fiscal supone, de facto, un ataque a la autonomía de las comunidades autónomas, un valor fundamental recogido en la Constitución española", expone la Fundación.