Ha anunciado que amplia el importe del ELA (emergencia, a corto plazo, para entidades solventes) a 65 bn. EUR para la banca griega. Son 6 bn. más de lo esperado.

Esto puede significar dos cosas, alternativas: 1. Realizó mal el cálculo de las necesidades de liquidez de la banca griega, una vez que no pueden utilizar la deuda pública como contrapartida de la inyección de liquidez; 2. La salida de dinero de los depósitos de la banca griega está siendo más rápida de lo esperado, pese a los rumores esta misma semana de lo contrario "desde fuentes de la banca".

Los mercados han tomado esta nueva información de forma positiva. En el fondo, la liquidez desde el Eurosistema (aunque sea el Banco Central de Grecia el que pone su balance) podría actuar como alternativa a la liquidez necesaria del Gobierno griego si finalmente no hay acuerdo de aplazar el actual programa financiero y no se firma el crédito puente que demandan las nuevas autoridades griegas. Pero, ¿suficiente también para devolver los créditos en los próximos dos meses que vencen tanto al FMI como al propio ECB? Veremos.

De otra forma, algunos consejeros del ECB también han mostrado su inquietud ante la posibilidad de que el ELA deje de ser un crédito de emergencia para convertirse en una línea normal de financiación. El Gobierno griego debe estar meditando en lo mismo ante los contactos financieros con países como Rusia y China. Pero, ¿es factible dentro de la zona EUR que pueda surgir un acuerdo financiero de estas características para un país con problemas de competitividad? En teoría, no hay nada que se oponga a ello. Pero, de nuevo, la financiación a través del ELA tiene la mayor relevancia.


José Luis Martínez Campuzano
Estratega de Citi en España