Si miramos al mercado por dentro tenemos muy pocos súper sectores en negativo y en la zona positiva brillan tanto las constructoras con un incremento del 1,48%, recursos básicos con 0,87% pero sobre todo viajes y ocio con una subida del 1,38%
En la parte negativa tenemos a las petroleras con un descenso de -0,31% y los bancos que ahora mismo caen -0,17% pero han estado pisando de vez en cuando la zona positiva.
 
Las razones de todos estos movimientos son claros, tenemos algunos resultados empresariales que han sido muy positivos como por ejemplo en el sector de las constructoras como Vinci o la filial australiana de ACS.

Por el lado de las mineras, tenemos que Rio Tinto ha presentado resultados en donde el dividendo va a subir más de lo esperado y además hay recompra de acciones.

El súper sector petrolero es uno de los protagonistas porque hemos tenido hoy la mala noticia, en cierto sentido, de que el Instituto API prevé una subida de la reservas semanales de crudo en Estados Unidos superior a los 14 millones, una cifra desorbitada y que ha presionado al precio del crudo para ponerse otra vez por debajo de los 52 $.

Como podemos imaginarnos, si el precio del crudo tiene problemas para seguir subiendo, todos aquellos sectores que tienen la gasolina y el crudo como un coste, están de enhorabuena, lo que explica que el súper sector de viajes y ocio, donde están las aerolíneas, sea en estos momentos uno de los mejores del día.

Con respecto a los bancos, tenemos malas noticias desde el mercado secundario de deuda porque hoy los diferenciales tanto de la deuda italiana como de la francesa han seguido subiendo y alcanzado niveles cada vez más altos que nos llevan a bastantes años atrás. Dado que todos los bancos están cargados hasta arriba de la deuda de sus propios países, la periferia vuelve a tener problemas otra vez y el riesgo político que representan las elecciones en toda Europa es una capa de problemas que es difícil luchar contra ella pues si las carteras de deuda pública caen de precio, debe asumirse como pérdidas, aunque no se lleven a vencimiento, lo que puede trastocar la percepción de las hojas de balance del sector.