Seis entidades sometidas a la supervisión del Banco Central Europeo (BCE) incumplían los requisitos mínimos de solvencia fijados por la institución en 2021, frente a las nueve del año anterior, según han revelado los resultados del proceso de revisión y evaluación supervisora (PRES) realizado por la institución.

Solo un número reducido de las entidades sometidas a la supervisión del BCE operan a niveles de capital inferiores los establecidos para el requisito total y la directriz de capital CET1, con dos casos de incumplimiento del requisito combinado de colchón (a nivel de capital total), ha apuntado el presidente del Consejo de Supervisión del BCE, el italiano Andrea Enria.

En este sentido, sin desvelar los nombres de esta media docena de bancos, Enria ha subrayado que este incumplimiento respondía a "problemas estructurales anteriores a la pandemia".

"Se trata de bancos con dificultades de larga duración que buscan gradualmente reconstruir sus franquicias más que un impacto específico causado por la pandemia", ha señalado.

De este modo, el italiano ha anunciado que los resultados indican que las entidades supervisadas son, en general, resilientes y podrían hacer frente a nuevos acontecimientos económicos adversos que pudieran producirse en el futuro.

Programa Practico de Estrategias de Inversión y Trading

"Conviene recordar que estos resultados son mejores de lo previsto", ha destacado Enria al anunciar que la puntuación global media del PRES de las entidades supervisadas se mantuvo prácticamente estable en 2021 en comparación con 2019.

"Dado el amplio margen de capital de que disponen las entidades", el BCE ha decidido no prolongar las medidas de alivio introducidas durante la pandemia que permitían a los bancos operar por debajo del nivel de capital definido en el Pilar 2 así como excluir ciertas exposiciones del cálculo de su ratio de apalancamiento.

"El BCE no ve la necesidad de permitir que los bancos operen por debajo del nivel de capital definido por su Guía del Pilar 2 más allá de diciembre de 2022, ni extender más allá de marzo de 2022 la medida de supervisión que les permite excluir las exposiciones del banco central de su ratio de apalancamiento", ha anunciado la institución.

De este modo, a partir del 1 de enero de 2023, el BCE espera que las entidades operen por encima de sus requisitos de capital total y las directrices del Pilar 2, mientras que después de marzo de 2022 la entidad dejará de permitir excepciones al cálculo de la ratio de apalancamiento.

En marzo de 2020, el BCE permitió a los bancos operar por debajo del nivel de capital definido por la Guía del Pilar 2 y el colchón de conservación de capital. En julio de 2020, la institución se comprometió a mantener esta flexibilidad hasta al menos finales de 2022.

Asimismo, en septiembre de 2020, el BCE permitió a los bancos excluir ciertas exposiciones del banco central de los denominadores de sus coeficientes de apalancamiento debido a circunstancias macroeconómicas excepcionales.