Luis Artero, director de inversiones de J.P. Morgan Banca Privada en España, tiene claro que los mercados europeos siguen guardando interesantes alternativas de inversión, eso sí, hay que buscarlas. Esto es lo que él espera.

El experto indica que “las buenas perspectivas de la economía global y la mejora de la situación interna nos hacen creer que los activos de riesgo de toda Europa ofrecen la posibilidad de obtener rentabilidades atractivas. Tras los excelentes resultados de este año, la región parece estar entrando en un periodo en el que resulta cada vez más importante la selección de activos,”

Señala en una nota para sus clientes que en los mercados del centro de Europa, las reformas del mercado laboral que pretende llevar a cabo el presidente Macron podrían impulsar el crecimiento de los beneficios de las compañías francesas. De hecho, el experto señala que “en comparación con otros países europeos, nos gusta la composición del mercado de renta variable francés. Este mercado tiene una mayor ponderación de compañías nacionales, y está en una excelente posición para beneficiarse de la subida de la actividad económica. También mantenemos una opinión positiva sobre los bancos, que representan una porción sustancial del mercado.”

Para los que no quieren renta variable

En opinión del responsable de banca privada del banco americano en Españalos bonos corporativos híbridos constituyen una fuente de rentabilidades potencialmente atractivas. Explica que una cartera diversificada de productos híbridos corporativos puede proporcionar exposición significativa a la recuperación y al crecimiento en los países del centro de Europa. “Si se compara con los bonos high yield, los rendimientos de los actuales bonos híbridos parecen atractivos frente a su precio histórico. Proporcionan exposición a emisores investment grade en los países del centro de Europa, pero ofrecen rentabilidades ajustadas al riesgo más atractivas que otros activos, debido a su formato subordinado.”

Explica que otra de las oportunidades que han identificado en España está en bonos en liras turcas. Asegura que “ofrecen rentabilidades de dos dígitos con vencimientos cortos, de tan sólo dos años; resultan especialmente interesantes una serie de bonos emitidos por agencias supranacionales. Evidentemente, esta inversión implica riesgo de tipo de cambio. Aunque no es nada seguro que la lira turca vaya a fortalecerse sustancialmente, sí parece que ha finalizado la reciente fase de rápida depreciación,” opina Artero.

Bancos europeos

Artero opina que la mejora de las condiciones de la economía y de los mercados financieros europeos en los últimos dos años ha hecho aflorar oportunidades selectivas en el sector bancario europeo. “En la recesión de 2012, los bancos europeos sufrieron problemas de estabilidad debido a su carga de deudas incobrables, pero en la actualidad se observan oportunidades para obtener rentabilidades de inversión atractivas en inversiones en valores de renta variable y de renta fija. La volatilidad de las cotizaciones bursátiles, los rendimientos de los flujos de efectivo y la capacidad de aumentar la cuota de mercado son los temas que probablemente impulsarán la dispersión de las rentabilidades de los activos de este sector”, indica el experto.