Ha habido un año en el que los sustos nos han dejado tranquilos, el año pasado recordemos la devaluación del Yuan y al final agosto nos ha dejado en paz.
 
 
La situación es insulsa con avances en el mes muy pequeños y un mercado muy de vaivén sin que estén ratificadas variables importantes como los beneficios empresariales, política, elecciones americanas y el timing de la FED que es lo que a la gente le está volviendo loco y tiene bastante poca importancia. Da igual que sea en noviembre o en marzo sino que se hará de forma muy limitada y alargada en el tiempo.
 
Los emergentes sin embargo no están para devolver más deuda con lo que a la hora de subir tipos la FED no sólo considera su economía sino la global, de ahí que no sea una subida agresiva. Es cierto que las elecciones también son importantes pero también es que se ve muy lejos. Hace quince años había gestores que compraban compañías buenas con buenos dividendos sin importar las noticias del mes. Ahora, nos hemos acostumbrado al corto plazo. Y en segundo lugar, en nuestro foro interno creemos que ganará Hillary Clinton lo que nos hace estar más tranquilos pero no creo que vayan a ser ninguno buen presidente.
 
No se puede medir mucho los volúmenes en el mes de agosto porque ha sido muy tranquilo, no se puede saber cuánto se debe a la incertidumbre política y creo que una de las sorpresas es que la política ha dejado de ser determinante para los mercados. Eso es bueno porque la situación ideal es la de Suiza en la que no se sabe quién es el presidente pero sí que la economía funciona.
 
La irrelevancia de la política que antes no teníamos es un síntoma de madurez.
 
Compañías con buenos balances y dividendos altos como REE, P&G, McDonalds y que se pueda hacer cartera porque el único activo al que acaba yendo el dinero es la bolsa en entornos de tipo cero o negativos. 

Declaraciones a Radio intereconomia