MADRID, 16 ENE. (Bolsamania.com/BMS) .- El conocido ya como G7, es decir, la banca acreedora de Pescanova (Banco Sabadell, Banco Popular, NCG, Bankia, Caixabank, Santander y BBVA), habría rechazado las dos ofertas que tienen sobre la mesa para salvar a la pesquera gallega por considerar las quitas inaceptables: la de Damm, con una quita del 90% y una inyección de fondos de 250 millones de euros y la de Centerbrigdge y BlueCrest, con una quita del 80% y una inyección de 300 millones. Ese G7, al que se han sumado también UBI Banca, junto con Freshfields y KPMG como asesores y Deloitte como administrador concursal, podría plantear su propia oferta que consiste en una quita de entre el 60% y el 70% y la recapitalización del grupo mediante la emisión de bonos, que podría ascender a 1.000 millones de euros. Cinco Días apunta a que la banca española prevé tener su oferta la próxima semana, porque asegura que apuesta por la viabilidad de Pescanova y no por su liquidación, pudiendo dar entrada a un socio industrial.

No obstante, La Voz de Galicia informa de que las entidades han decidido ampliar el plazo para que los interesados en hacerse con el control de Pescanova mejoren las ofertas. Fuentes próximas a la compañía consultadas por el diario gallego, afirman que el grupo “está bien de tesorería” por lo que se puede aplazar la fecha tope prevista del 20 de enero. Además, la liquidación de la filial chilena, fundamental para el modelo de negocio de la pesquera, está de facto paralizada, lo que también posibilita flexibilizar el plazo y ampliarlo “semanas”.

Pescanova está suspendida desde el 12 de marzo del año pasado.

M.G.