
Los grandes inversores institucionales como Blackrock o JP Morgan por poner varios ejemplos, han dicho en estas últimas semanas que la tokenización de activos va a facilitar un cambio sustancial en los mercados financieros, ya que va a ofrecer a los inversores un amplio nuevo abanico de inversión, además de poder dar liquidez a activos reales que actualmente no disponen de ese acceso a la liquidez de los sistemas financieros.
Para Javier Molina, analista independiente y experto en activos digitales, "La IA ayuda en todas las fases: desde la valoración inicial de un token hasta la gestión de la liquidez. Firmas como Wellington Management ya están aplicando IA en cumplimiento normativo, porque permite agilizar flujos de trabajo con seguridad y sin errores".
En la práctica, la IA automatiza procesos como el KYC, la verificación de datos, la integración de oráculos o el pricing en tiempo real. Incluso puede generar smart contracts de manera automática: "desde pagos de dividendos hasta transferencias de propiedad o cumplimiento regulatorio. Todo esto reduce errores humanos y acelera la emisión de tokens. Además, gracias al análisis predictivo y la gestión avanzada de liquidez, la tokenización será cada vez más eficiente y transparente."
¿Qué es la Tokenización y por qué ahora?
La tokenización es el proceso de transformar los derechos de propiedad de un activo real en un token digital dentro de una red blockchain. Cada token representa una fracción del valor del activo original.
En 2025, esta tecnología ha alcanzado su madurez por tres factores:
- Regulación Clara (MiCA): En Europa, el reglamento MiCA ya es plenamente aplicable, otorgando seguridad jurídica a inversores e instituciones.
- Interés Institucional: Gigantes como BlackRock, JP Morgan y Citi han lanzado sus propios fondos tokenizados, validando la tecnología ante el mercado masivo.
- Eficiencia de Costes: Eliminar intermediarios reduce los costes operativos hasta en un 40%, permitiendo que negocios que antes no eran rentables ahora lo sean.
Si 2024 fue el año de los experimentos, 2025 es el año de la deuda pública. Los Bonos del Tesoro de EE. UU. tokenizados se han más que duplicado este año, superando los 8.600 millones de dólares. Los inversores globales buscan ahora "oro digital con rendimiento", prefiriendo tokens respaldados por deuda gubernamental antes que stablecoins tradicionales que no generan intereses.
Por otro lado, el crédito privado tokenizado ha escalado hasta los 18.000 millones de dólares. Plataformas como Credix están conectando el capital global con PYMES en mercados emergentes como Brasil o México, permitiendo a un inversor en Madrid financiar una cartera de préstamos agrícolas en Latinoamérica con un solo clic y total transparencia.
Democratización Inmobiliaria: El caso de España
España se ha convertido en un referente mundial en tokenización inmobiliaria. Empresas como Reental han demostrado que es posible invertir en el sector inmobiliario desde apenas 100 euros.
- Inversión Fraccionada: En lugar de comprar un piso completo para alquilar, el inversor compra "tokens de alquiler" de varias propiedades, diversificando su riesgo.
- Liquidez Inmediata: A diferencia de la venta de un inmueble físico (que puede tardar meses), los tokens pueden venderse en mercados secundarios en cuestión de minutos.
La Frontera de 2026: "Perpetuals" y Multimodalidad
Expertos de Wharton y consultoras como CoinShares anticipan que la gran tendencia de 2026 serán los RWA Perpetuals. Estos son instrumentos financieros complejos (derivados) vinculados a activos reales que permiten a los inversores posicionarse sobre la volatilidad de materias primas o el precio del suelo sin poseer el activo físico.
Además, la integración con la IA Agéntica permitirá que agentes autónomos gestionen carteras de activos tokenizados por nosotros, comprando y vendiendo fracciones de arte, deuda o energía según algoritmos de optimización de riesgo en tiempo real.
5. Beneficios Estratégicos y Riesgos
Para un líder del siglo XXI, entender este mercado es vital por sus beneficios:
- Cotización 24/7: Los mercados de tokens no cierran los fines de semana.
- Transparencia Total: Cada movimiento queda registrado en la blockchain, eliminando el fraude en la titularidad.
- Programabilidad: Los dividendos y alquileres se distribuyen automáticamente mediante Smart Contracts.
Sin embargo, persisten riesgos que no deben ignorarse: la custodia digital sigue siendo el eslabón más débil frente a ciberataques, y la interoperabilidad entre diferentes blockchains (Ethereum, Solana, Avalanche) sigue siendo un reto técnico por resolver.
La tokenización no es solo una nueva forma de invertir; es el sistema operativo de las finanzas del futuro. Según el Boston Consulting Group, para 2030 habrá 16 billones de dólares en activos tokenizados. Quien no comprenda hoy cómo funciona un token de deuda o de propiedad, estará operando con un mapa analógico en un mundo que ya es puramente digital.

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