MADRID, 02 SEP. (Bolsamania.com/BMS) .- Las compañías de los países periféricos de la UE están volviendo a pedir préstamos a su nivel máximo desde 2007, lo que ha disparado las preocupaciones por el riesgo que pueden suponer las emisiones de deuda. Preocupa especialmente la banca, con emisiones de bonos como la que acaba de anunciar Banco Santander.
El volumen de préstamos sindicados en lo que va de año es de 43.700 millones, según la consultora Dealogic. Aunque aún está lejos de los 76.200 millones del mismo periodo de 2007, es un 64% superior al año pasado y podría incrementar las preocupaciones de que el apalancamiento alcance de nuevo niveles peligrosos.
Según CNBC, las compañías asentadas en Irlanda han sido los mayores prestatarios, mientras el optimismo regresa a la economía del país tras la salida del rescate. Por el contrario, las compañías griegas no han pedido préstamos apalancados por primera vez en casi dos décadas.
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Esto podría deberse en parte a una prisa por refinanciarse antes de que finalice el periodo de bajos tipos de interés. Y los inversores están mirando dónde poner grande las grandes sumas de dinero barato bombeadas por los bancos centrales.
EL PELIGRO DE LAS EMISIONES DE COCOS
Pero hay especiales preocupaciones en cuanto a las nuevas emisiones de bonos bancarios. Este martes, Banco Santander ha anunciado una emisión de hasta 2.500 millones de euros en bonos contingentes convertibles (los llamados ‘CoCos’). Este tipo de bonos se han convertido en un motivo de preocupación por el riesgo que presentan para los inversores.

Asimismo, se espera que varios bancos de los países periféricos hagan emisiones de este tipo de bonos en los próximos meses. “El momento de preocuparse por el capital de los bancos es cuando los bancos más débiles intentan inundar los mercados”, advierte Bill Blain, estratega en Mint Partners.