La bolsa de Nueva York le da otros seis meses a la filial del Santander para presentar su memoria anual dos semanas después de anunciar que se retrasaría.
 
Hace dos semanas, los directivos de la unidad de financiación de automóviles del banco cántabro en Estados Unidos comunicaba al regulador que su memoria estaba siendo analizada por la SEC. Según explicaba entonces, estaba aplicando una nueva metodología para contabilizar las provisiones de los créditos dudosos. Al parecer, la institución sigue analizando el documento.

En lo que va de año, Santander Consumer USA (SCUSA), que así se denomina la filial cotizada del banco que preside Ana Patricia Botín se deja casi un 43% en bolsa y casi un 60% en doce meses.

en bolsa


Esta caída ha hecho que el Santander tenga que ajustar el valor en libros del 59% que posee en SCUSA en unos 1.880 millones de dólares. En la actualización su capitalización en bolsa es de poco más de 3.300 millones de dólares.

Hace un par de semanas, cuando SCUSA anunció este retraso, Nuria Álvarez, analista de Renta 4 comentaba a Bloomberg que “la unidad de financiación al consumo del Santander es una fuente de problemas para el grupo y es la parte más débil en su segmento de financiación al consumo que, en general lo está haciendo muy bien y es un negocio básico para la entidad”.

Por su parte, los expertos de JMP Securites afirmaba que “a pesar de la caída de las valoraciones en las empresas de financiación de automóviles en los últimos doce meses hemos rebajado la recomendación a tres compañía de financiación de automóviles subprime”, entre ellas situaba al Santander Consumer USA.

Según los datos que publicó el Santander durante la presentación de resultados del año pasado, esta unidad es el tercer mayor banco de financiación al sector del automóvil en año pasado en Estados Unidos, con una cuota de mercado del 4,3%.

En 2015 aumentó un 10% el número de créditos concedidos cuya cifra alcanzó los 26.992 millones de dólares.

La firma obtuvo un beneficio de 536 millones de dólares, después de realizar unas provisiones por créditos dudosos de algo más de 3.270 millones de dólares.