Los mercados han comenzado el año con una fuerte inestabilidad que se debe más a las incertidumbres y riesgos que hay en el ambiente que a un empeoramiento de la situación económica.
 


Los seis factores fundamentales que pesan sobre la situación de los mercados son:

1) La situación en China y las dudas de los mercados para gestionar un aterrizaje suave de su economía debido al fuerte endeudamiento de las empresas, el proceso de liberalización e integración financiera en que se encuentra inmerso el país. 

2) Estados Unidos. Hasta hace poco el temor era que la FED subiera los tipos de interés rápidamente y eso arrastrara al dólar y, en consecuencia, aquellas economías emergentes que están endeudadas en esa divisa.   Y sin embargo, ahora el temor es que después de siete años de una expansión monetaria estemos de nuevo al borde de una nueva recesión.

3) Dudas sobre la situación política en Europa. Por un lado tenemos el referéndum en Reino Unido, donde se decidirá si el país se queda o no en la Unión Europea; y por otro lado, tenemos la crisis de los refugiados que ha generado dudas sobre la cohesión y la capacidad de Europa de poner en marcha políticas consistentes. 

4)Caída de los precios de las materias primas, porque sea un indicador de que las economía se enfrían más de lo que dicen las cifras oficiales.

5) Reducción de la liquidez en algunos segmentos del mercado que se debe por un lado al desplazamiento de las inversiones hacia activos de más riesgo y más estrechos, y que por tanto están sujetos a cambios regulatorios y que hace que buena parte de los activos estén en fondos de inversión, más susceptibles de vender en determinados momentos de inestabilidad.



La caída de las bolsas han sido intensas especialmente en el sector bancario, tanto en EEUU como en Europa y en particular en España que ha caído más que sus propios índices. Esto se debe a que las incertidumbres sobre las perspectivas económicas se suma el hecho de que las políticas expansivas puedan extenderse por más tiempo, y eso pesa sobre los márgenes  de intermediación pero también se debe a las dudas sobre la estrategia de alguna entidad financiera en el futuro y a la reciente reestructuración del sistema bancario en Italia, que genera incertidumbres indeterminadas en el ámbito europeo.
 
¿Qué esperar de cara al futuro?

Hacer predicciones sobre la evolución de los mercados financieros es algo complejo pero sí podemos afirmar dos cosas: que las valoraciones no están sobrevaloradas, más bien al contrario, muy especialmente en el sector  financiero. Y, si los indicadores económicos están en línea con el consenso de los mercados, la idea de que la economía se recuperará puede ayudar a que la visión general sea un tanto más optimista.