Entre los problemas que la economía española viene arrastrando desde hace años, hay uno que sigue pesando de manera especial: el de la deuda pública, indicador que no hace más que crecer desde que comenzase la crisis económica del siglo XXI. 

Concretamente desde 2008, coincidiendo con el inicio de la crisis, la deuda de España no ha dejado de crecer y desde entonces su peso sobre el PIB ha aumentado en más de 55 puntos, pasando de los 436.984 millones de euros (el 40% del PIB) a los 987.945 en febrero de este año (el 96,5%).

Pero los registros realizados en lo que va de año no parecen señalar nuevos cambios para los próximos meses. Así, los últimos datos publicados por el Banco de España muestran que durante el mes de febrero la deuda del conjunto de las administraciones públicas alcanzó un nuevo récord. En concreto, en el mes de febrero esta cifra se incrementó en 8.131 millones hasta alcanzar los 987.945 millones de euros. En la comparativa interanual, esta cifra refleja un aumento del 8%.

Conviene señalar que, del total de la deuda en manos de las administraciones en el segundo mes del año, 83.470 millones de euros correspondían a valores a corto plazo, 4.275 millones menos que en enero y 1.671 millones menos que hace un año.

En ese sentido, la mayor parte de la deuda procede de valores a medio y largo plazo, hasta un total de 702.793 millones de euros, con un aumento de 15.168 millones respecto al mes anterior y de 92.157 millones frente a febrero de 2013.

Los datos evidencian que el endeudamiento del sector público no deja de crecer, después de que en 2013 cerrara con un máximo histórico del 93,9% del PIB.

Para 2014, el Gobierno estima que la deuda del conjunto de las administraciones públicas rozará el 100% de la riqueza nacional y se situará en el 98,9% del PIB, por lo que sigue presentándose como la principal amenaza para la economía en el futuro, al menos, a corto y medio plazo.