Iberdrola ganó 2.041,7 millones hasta septiembre, un 6,4% más que en el mismo periodo del año anterior, mientras que el ebitda aumentó un 4,2%.

Iberdrola cerró los nueve primeros meses del año con un beneficio neto de 2.041,7 millones de euros, lo que supone una mejora del 6,4% con respecto al mismo periodo de 2015, gracias a la buena evolución de sus negocios y a la reducción de los gastos operativos y financieros.
 
El Ebitda de la eléctrica se incrementó un 4,2% en este periodo, hasta los 5.729,5 millones. Sin tener en cuenta el efecto del tipo de cambio, este aumento alcanzaría el 6,7%.

Por regiones, en España, el período se caracteriza por una alta producción renovable (45,3% del total) debido al fuerte incremento de la producción hidráulica (+33,8%) durante el primer semestre del año, a lo que hay que añadir un incremento de la producción renovable del 5,8%. La demanda es ligeramente superior a la de 2015. En el Reino Unido, la demanda eléctrica disminuye un -2,4% frente al mismo período de 2015, de igual modo que la demanda de gas de clientes (no incluye el consumo de generación) que disminuye un -1,3%.

Las cuentas han estado en línea con las previsiones que guarda la compañía para final de año.
 
En cuanto a la retribución al accionista, dentro del programa 'Iberdrola Dividendo Flexible', que ofrece el cobro en acciones, la empresa asume un precio mínimo de compra del derecho de asignación gratuita de al menos 0,135 euros brutos por acción. Este importe supone un aumento del 8% respecto al precio de compra asumido por Iberdrola el pasado mes de enero y se completará con la remuneración complementaria que deberá aprobar la junta general de accionistas y que se hará efectiva en julio de 2017.