Después de que solo haya transcurrido un tercio de 2016, los inversores podrían decir que en este tiempo han vivido ya todo lo que se suponía que tenían que pasar. Han pasado ya por un desplome de los mercados en las primeras semanas del ejercicio, acuciados por una especie de tormenta perfecta que se precipitaba por unos malos datos de China que nos hacían prever que el futuro iba a ser más turbio de lo que en principio se atisbaba.
 
Los mercados se han enfrentado a un hundimiento del precio del petróleo por debajo de 30 dólares y a una fuerte recuperación, al igual que ha ocurrido con otras materias primas. Los países emergentes han pasado de ser la fuente de la mayor parte de los problemas a una posible opción para los inversores que quieren algo de rentabilidad de sus carteras. Y después de todo este ajetreo e ir y venir de datos y cotizaciones, la situación parece muy parecida a la que se esperaba a finales del año pasado.

Para Jorge Molina, responsable de la oficina de Orey iTrade en España, 2015 estuvo marcado por un “comportamiento divergente en el ámbito de la política monetaria en los diversos bloques económicos. Esto es, la FED ya ha comenzado su proceso de normalización monetaria mientras que el BCE continúa expandiendo sus políticas no convencionales, su QE”. Si el año pasado esto implicaba que las previsiones para estos dos mercados iban a ser diferentes, la situación no parece haber cambiado mucho.

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En este sentido, el experto afirma que “si queremos hablar de la renta variable consideramos que puede ser interesante poder acceder a las acciones europeas”. Además, Molina apunta que “ante la posible subida de tipos en EEUU, los sectores energético, financiero, industrial o los expuestos a los países emergentes son objetivo de mayor atención”. Hay que tener en cuenta que de las cuatro subidas que se esperaban en el país antes de que acabara 2015, la propia FED vaticina solo dos movimientos al alza. El mercado en ocasiones se vuelve aún más optimista y llega a valorar que habrá una o ninguna.

El escenario económico también será positivo para algunos segmentos de la renta fija, así el experto de Orey iTrade afirma que “en bonos, preferimos Europa, prestando especial interés al high yield”.


Los emergentes seguirán siendo este año el lastre del crecimiento mundial, con tasas mucho más bajas de lo que habían sido normales históricamente. De hecho, Molina cree que “para los emergentes, el crecimiento seguirá siendo modesto, en opinión de este experto”. Sin embargo, este escenario de aparente estabilización económica mundial no va a estar exenta de riesgos.

En Orey iTrade apunta a que los problemas vendrán por el ritmo de subidas de tipos de interés de la FED. Además, también podrían pasar factura las posibles tensiones religiosas y geopolíticas que puedan acaba con conflicto armado (y su efecto en los precios del petróleo). Consideran también que puede ser problemático para la economía y las bolsas que gobiernos de derechas refuerzan el poder en países como Francia, Hungría o Polonia. E, incluso, “que Angela Merkel se enfrenten a un aumento del descontento de la sociedad alemana. Además, que Grecia y Portugal se puedan convertir de nuevo una fuente de volatilidad”.

Por supuesto, en la firma señalan directamente a uno de los riesgos que corren el riesgo de cristalizar, la posiblidad de que el Reino Unido decida en junio salir de la Unión Europea, lo que se conoce coloquialmente como Brexit.

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