Enagás obtuvo un beneficio neto de 308,1 millones de euros en los nueve primeros meses del año, lo que supone un 1,5% más que en el mismo periodo de 2013.

Enagás refleja en estas cuentas los efectos del nuevo marco regulatorio aprobado en Real Decreto-ley 8/2014 del pasado 4 de julio, que supondrá un impacto medio anual de 120 millones de euros en los ingresos de la compañía hasta 2020.

El resultado bruto de explotación (Ebitda) de Enagás alcanzó los 733 millones de euros hasta septiembre, un 3,9% menos, mientras que el resultado neto de explotación (Ebit) sumó 496,1 millones de euros, con un descenso del 2,9% respecto al mismo periodo de 2013. Desde Enagás han justificado la contracción en el Ebitda porque es un perímetro de consolidación diferente al de 2013 por la desconsolidación de BBG y Altamira y la apliación del nuevo marco regulatorio a partir del 4 de julio de 2014.

Los ingresos regulados de Enagás cayeron un 2,5%, hasta los 901,8 millones de euros, mientras que las inversiones realizadas por la compañía gasista ascendieron a 546,3 millones de euros hasta septiembre, un 21,3% más que en el mismo periodo del año pasado.

La compañía presidida por Antonio Llardén ratifica su intención de elevar un 2,4% el dividendo en 2014 y un 1,5% en 2015, y ha dedicado a proyectos en el extranjero más del 80% de sus inversiones en los nueve primeros meses del año, explicó el presidente de la compañía.