Se va confirmando que este 2017 es un año para estar en bolsa. Los pesimistas se respaldan en que la bolsa estadounidense está muy cara y una corrección allí puede ocasionar caídas en Europa, pero con el tiempo se va viendo que el mercado no corrige.
 
No parece que vaya a ocurrir nada que haga pensar que no hay que estar en renta variable. De hecho, las subidas están apoyadas sobre todo los fundamentos macroeconómicos. Con respecto al ruido político, hay que ver qué pasa con Francia, que es lo que más está afectando a las primas de riesgo pero, al menos, parece que el ruido político está más controlado.
 
Es cierto que la prima de riesgo española está muy por encima de lo que estaba en enero y es por las elecciones francesas. Además, el bono alemán vuelve a estar en positivo, que también son niveles que pueden estar más en concordancia con lo que pasa en su economía.

Por otro lado la bolsa de Londres está en máximos históricos. No hace más que 9 meses que ocurrió lo del Brexit y entonces todo el mundo se puso nervioso pero, al ver que al final no va a suponer un deterioro tan grande de su economía ni un riesgo político, se ha convertido en un motor para su bolsa.

En este escenario los bancos son los que más suben gracias a que las palabras de Draghi se interpretaron como que no va a tener más medidas laxas de política monetaria y, por lo tanto, no más dificultares para que los bancos recuperen márgenes. Además, sobre la mesa está la posibilidad de más movimientos corporativos. El próximo parece que puede ser Popular, aunque poco efecto en precio podría tener ya.

Declaraciones a Radio Intereconomía