La Fundación General CSIC (FGCSIC) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han presentado a los investigadores que han obtenido una ayuda para desarrollar su investigación en la I Edición del Programa ComFuturo.

Son 14 investigadores altamente cualificados y seleccionados de entre casi 300 candidaturas presentadas. Desarrollarán sus proyectos en centros e institutos del CSIC con el apoyo de Banco Santander –a través de Santander Universidades‐, Aqualogy, BASF, Fundación Jesús Serra, Gas Natural Fenosa, Hotel Aguas de Ibiza, Iberdrola y la farmacéutica Lilly.

Las ayudas, con una duración máxima de tres años, incluyen un contrato laboral para el investigador ComFuturo (salario de 31.600 € brutos anuales) y una dotación anual de 5.000 € para gastos asociados al desarrollo del proyecto, que se complementará con otros 5.000 € anuales aportados por el centro del CSIC en el que se llevará a cabo la investigación.

El acto de entrega de credenciales a estos investigadores ComFuturo de la I Edición, y de presentación de la II Edición del programa, fue presidido por Carmen Vela, secretaria de Estado de Investigación, Emilio Lora-Tamayo, presidente del CSIC, y Miguel García Guerrero, director de la Fundación General CSIC, acompañados por José Antonio Villasante Cerro, director general de Banco Santander y director de Santander Universidades, quien intervino en representación de las empresas implicadas.

En nombre de las distintas entidades colaboradoras del Programa ComFuturo han asistido al evento: María Salamero, directora de Innovación y Conocimiento en AGBAR-Aqualogy; Gustavo Alonso, director de Recursos Humanos de BASF; Laura Halpern, directora de la Fundación Jesús Serra; Manuel Calvo, director de Innovación Tecnológica de Gas Natural Fenosa; Mª del Carmen Gutiérrez, administradora solidaria de La Otra Ibiza S.L.-Aguas de Ibiza; Agustín Delgado, director de Innovación de Iberdrola; y José Antonio Sacristán, director Médico de Lilly.

Emilio Lora-Tamayo destacó el apoyo del CSIC al programa con sus instalaciones, infraestructura y el saber hacer de sus empleados. “Y nosotros recibimos el talento y el impulso de jóvenes investigadores, que gracias a la colaboración público- privada podrán desarrollar sus proyectos”.

Añadió que “es un programa que tiene muy en cuenta la realidad económica española, muy contenido en costes, pero que de ninguna manera renuncia a la ambición de identificar y
apoyar a los jóvenes científicos que pueden tener la llave del futuro de España y, por qué no, de la humanidad, y que deseen trabajar en nuestro país.”

Miguel García resaltó que ComFuturo trata de paliar la preocupante situación de los jóvenes investigadores españoles, entre los que se registran numerosas expatriaciones o abandonos de la carrera científica. “Con el indispensable apoyo de la iniciativa privada, esperamos que en esta edición podamos continuar captando el mejor talento joven investigador y posibilitar que aplique sus capacidades al desarrollo de investigación de alcance e impacto”, declaró.

José Antonio Villasante, quien habló en nombre de las empresas participantes, mostró su satisfacción por el Programa ComFuturo, que definió como “un acto de apoyo y reconocimiento a la ciencia española; de apoyo a los jóvenes investigadores y al talento formado en nuestras universidades y centros de investigación, y un acto de compromiso público-privado con la ciencia y el progreso.” Y se declaró convencido de “los excelentes resultados que cosechará este programa, que reúne ilusión, expectativas e innovación. “

Investigadores e investigaciones
Los investigadores ComFuturo seleccionados combinan tres capacidades esenciales: saber identificar los problemas relevantes, en este caso los que enfrenta la industria para satisfacer las necesidades de sus clientes; proponer vías innovadoras para su resolución, y liderar para alcanzar los objetivos.

Cuatro de los catorce proyectos tienen como objetivo contribuir a mejorar la salud de las personas. Pretenden facilitar la detección precoz en sangre de cáncer de mama; nuevas estrategias terapéuticas para tratar enfermedades inflamatorias crónicas; reemplazos protésicos mediante piel electrónica, con igual o mayor nivel de percepción sensorial que la piel humana y, por último, avanzar en la desinfección de aguas. A ellos se unen otros tres proyectos relacionados con la sostenibilidad: uno orientado a paliar el deterioro medioambiental y frenar el cambio climático mediante la reducción del CO2 proveniente del transporte marítimo; otro para la generación de combustibles limpios con energía solar, y el tercero para lograr un almacenamiento eficiente de energía.

Tres investigaciones pretenden impulsar algunos de los sectores en los que la España disputa el liderazgo mundial, contribuyendo así a afianzar la posición de su industria en el futuro, mediante la incorporación de tecnologías novedosas y avanzadas: uno dirigido a conservar la riqueza de su patrimonio cultural, otro a preservar la calidad de sus aceites, y otro para incrementar el rendimiento de sus cultivos subtropicales, en particular los de fresa.

Finalmente, cuatro estudios aspiran a contribuir al avance tecnológico de industrias muy relacionadas con la investigación, como el procesamiento de imagen en criomicroscopía electrónica, con impacto en la industria farmacéutica; nuevas ADN polimerasas de fusión con aplicaciones biotecnológicas, con impacto en la medicina forense y la medicina personalizada; el desarrollo de sensores de alta precisión para control térmico en misiones espaciales, y el desarrollo de nuevas tecnologías cuánticas de computación