Con un beneficio neto de 120 millones de euros en 2016, el director general financiero de Sacyr, Carlos Mijangos, considera que fue un ejercicio de consolidación “con una relevante reducción de la deuda y crecimiento internacional en los mercados estratégicos”. Cifras que se concretan en un crecimiento del 13% del Ebitda, alcanzando los 360 millones de euros.
 
 
Un ratio que supone un margen respecto a la cifras de negocios del 12,6%. “La realización de dos operaciones de derivados sobre las acciones de Repsol, para limitar la exposición al riesto del precio del petróleo, junto con el destino de los últimos fondos provenientes de la venta de Testa, han permitido una importante reducción de 855 millones de euros en el préstamo asociado al 8,2% de la participación en Repsol”.

Este directivo apunta a que la revalorización del 22% en la acción de Sacyr durante al año confirma el respaldo de inversores y comunidad financiera a la estrategia del grupo, centrada en el desarrollo de sus negocios core, el foco en mercados clave y apertura de otros nuevos pero “siempre con interesantes perspectivas de crecimiento”. Un crecimiento – exterior- que ha permitido situar la cartera en cifras de 26.000 millones de euros con una presencia internacional “ya superior al 52%”. (Ver resultados completos de Sacyr en 2016)

Por actividades de negocio

La parte de construcción mantiene la rentabilidad en un momento en el que está afrontando un profundo proceso de transformación para convertirse en un operador global con “sólidos sistemas de compras, gestión contractual, gestión de riesgos e ingeniería y tecnología constructiva que permite que Sacyr se convierta en más eficiente y competitivo”. La cartera de obra sigue contando con un elevado perfil internacional puesto que alcanza una cifra superior al 85%.

En concesiones se han incrementado los ingresos en un 18%, manteniendo un incremento del Ebitda del 19% asociado “debido a la favorable evolución de los tráficos en España, Irlanda y entrada en explotación de tres nuevos proyectos en Chile, tres autopistas”.  Los compromisos de aportación de capital en esta actividad se han cubierto con la rotación rentable de activos maduros y con las refinanciaciones cerradas durante el año.

DE ahí que el “crecimiento futuro del grupo se encuentre asegurado mediante el desarrollo de esta actividad con la actual cartera de Sacyr Concesiones”.

La actividad de servicios, Valoriza, ha tenido un crecimiento del 19% gracias al comportamiento de sus tres líneas de actividad: agua, medio ambiente y multi servicios. El Ebitda de esta actividad se ha consolidado en las tres líneas de negocio. La cartera esta división se ha incrementado en un 7% debido al elevado número de contratos adjudicados durante el año, destacando la desaladora de Omán así como otros contrado de limpieza adjudicados en España.

Por su parte, la estrategia de Sacyr Industrial se ve reflejada en la consolidación de sus cuentas, dado que ha tenido incremento del 38% en la facturación y del 43% del Ebitda. 2016 ha sido un año relevante para la actividad industrial porque ha puesto en marcha sus dos grandes proyectos: el modulo diésel de la refinería la pampilla en Perú y la regasificadora de Cartagena de Indias, en Colombia. Pero si hay que destacar algo es que este año será el de la culminación con éxito de la mayor obra de ingeniería del mundo. El tercer juego de esclusas del Canal de Panamá que, en los seis meses que lleva funcionando, ha  visto cómo han pasado más de 600 barcos con total éxito.